Attrezzo, atrezo o utilería, no *atrezzo

Veamos lo que dice la Real Academia Española y la Asociación de Academias de la Lengua Española al completo sobre este asunto en su Diccionario panhispánico de dudas:

atrezo.
Adaptación gráfica de la voz italiana attrezzo, ‘conjunto de objetos y enseres necesarios para una representación escénica’: «Pondrán a disposición de los actores […] los escasos elementos de atrezo que necesitan» (GmzArcos Queridos [Esp. 1994]). Es inadmisible la grafía *atrezzo, que no es ni italiana ni española. Aunque se admite el uso del italianismo adaptado, no debe olvidarse la existencia de la voz española utilería, que significa lo mismo y es la usada con preferencia en el español americano.

Así pues, para referirse al conjunto de objetos y enseres que se emplean en un escenario teatral o cinematográfico debemos usar los términos utilería, atrezo [atrézo, atréso] o la original attrezzo [atrétso], que se escribirá en cursiva por tratarse de un extranjerismo (y por consiguiente no es la opción más recomendable) o, si no es posible, entrecomillado, y siempre con dos t, pues la forma híbrida *atrezzo, a pesar de usarse frecuentemente, es una grafía inadecuada e «inexistente», como suele decirse en el habla coloquial.

También podría usarse la forma atretso, que aunque prácticamente no se usa (al menos todavía), es la adaptación que conserva la pronunciación más cercana a la original.

Véase también
Pronunciación y adaptación del dígrafo italiano zz

Última edición: 14 de marzo de 2014.

Extranjerismos: lista de equivalentes en español

Este artículo pretende ser una recopilación en forma de lista de los extranjerismos más habituales en la lengua española, para que todo el mundo pueda conocerlos de manera rápida y sencilla, y evitarlos.

Aunque suele dejarse a discreción del traductor —que se ve muy influenciado por el hábito— decidir qué vocablos o expresiones no necesitan ser traducidas, siempre es aconsejable y conveniente intentar traducir todos los elementos al idioma deseado. Sin embargo, hay algunos casos en los que hay un auténtico vacío en el léxico para denotar significados concretos —o se carece de una expresión razonablemente corta y por consiguiente eficiente para expresarlos—, por lo que, en última instancia y después de un proceso en el que la expresión se deja provisionalmente en la forma original (los extranjerismos crudos), ha de recurrirse necesariamente a la adaptación gráfica y fonética de los términos extranjeros; salvo en estos casos concretos, por norma general no se considera adecuado ni recomendable dejar las palabras extranjeras ordinarias en su forma original para evitar complicaciones de comprensión y pronunciación al concurrir dos sistemas distintos y diferentes en el mismo ámbito, cuando el usuario conoce únicamente uno de ellos, además de la contaminación arbitraria de unas lenguas en favor de otras.

Aun así, la mayoría de idiomas que conviven con otras lenguas albergan en su léxico más fundamental derivaciones de términos y expresiones de origen foráneo, ya que se producen históricamente intercambios arbitrarios de expresiones en favor de otras, por lo que prácticamente ninguna lengua es pura. Al margen de dilucidar hasta qué punto es conveniente semejante mezcolanza de propiedades entre lenguas, lo que dicta —o debería dictar— el sentido común de todo hablante es preservar siempre que sea posible los atributos del propio idioma para evitar una deformación excesiva e innecesaria que, en último término, podría poner en serio riesgo la integridad del código lingüístico como una lengua diferenciada y con propiedades únicas que es recomendable preservar.

En muchos casos se deja el término original sin traducir (como extranjerismo crudo y, por consiguiente, entrecomillado o preferiblemente en cursiva) porque el hablante no conoce un equivalente adecuado en la propia lengua. Son precisamente estos casos —que podría decirse que son la mayoría— los que pretende evitar este artículo mediante la lista que se expone a continuación.

Sin más preámbulos: la lista muestra, en primer lugar, el término extranjero y, a continuación, algunas de las expresiones españolas con las que podría y debería sustituirse:

best seller: superventas.
• cast, casting: reparto, audición.
• (to) check: comprobar, revisar.
• (to) click (informática): pulsar; clic, clicar.
• driver (informática): controlador.
mail/email: correo electrónico, correo, mensaje, dirección de correo, cibercorreo, ciberdirección, cibermensaje.
• flash: destello.
• frame (vídeo): fotograma.
• hall: vestíbulo.
• interface: interfaz, pl. interfaces (género femenino).
jeep: todoterreno.
• jogging/footing: correr.
link: enlace, vínculo.
• manager: director, gerente, administrador, director técnico, representante, agente, apoderado, gestor.
• mouse/mice: ratón.
• online: en línea.
parking: aparcamiento.
• pixel: píxel, pl. píxeles.
• (to) reset: reinicio, reiniciar.
• server: servidor.
• single (música): sencillo.
• shock: choque, conmoción, impacto, sorpresa, sacudida…
• show: espectáculo, representación, actuación, exhibición.
• spoiler (‘revelar o anticipar indebidamente hechos importantes de una historia’): destripe.
test: prueba, cuestionario, examen, análisis, control, comprobación.
váter (pésima adaptación de water[-closet] que debe evitarse a toda costa): lavabo, inodoro, retrete, servicio, cuarto de baño, baño, aseo, escusado (no excusado)…
zombie: zombi, pl. zombis.

Véase también
Extranjerismos

Última edición: 19 de octubre de 2017.

Falsos amigos del inglés más destacados

Se llama falso amigo a cada una de las dos palabras que, perteneciendo a dos lenguas diferentes, se asemejan mucho en la forma, pero difieren en el significado. Seguro que ya sabías qué era, y probablemente te habrás encontrado con alguno.

La lista que expongo aquí abajo pretende solventar dudas y evitar errores indicando inequívocamente cuáles son las expresiones o vocablos que se asemejan en la forma, pero difieren en el significado, de dos grandes lenguas de la actualidad: nuestra amada lengua española y la muy internacional lengua inglesa, que a menudo confluyen y conviven y pueden presentar dudas y por consiguiente errores en el uso del código lingüístico por parte de los hablantes, especialmente aquellos que traducen textos.

Es triste que la mayoría de traductores profesionales tengan bastante conocimiento sobre varias lenguas, pero realmente no dominen ninguna de ellas lo suficiente, ni siquiera la nativa, y cometan errores e imprecisiones que pueden pasar desapercibidos por muchos lectores (los menos versados), cuyo subconsciente sí que almacena tales fallos y pueden resultar en numerosos errores y confusiones en el futuro; pero es incluso deprimente que algunos de esos traductores ni siquiera traducen, sino que, más bien, transcriben, esto es, copian el texto original traduciendo a la lengua deseada únicamente la mayoría de palabras y conservando inadecuadamente el sistema y las propiedades de la lengua de origen. Esta vaguedad e inadecuación en el proceso de traducción tiene como resultado un texto innatural, incorrecto, incoherente, confuso y difícil de entender a causa del intercambio inconveniente y arbitrario de propiedades, normas, tradiciones y significados de una lengua a otra: el uso de los signos auxiliares, de puntuación y la ortografía en general, modismos, falsos amigos, ortotipografía…

La mejor traducción es aquella que captura los mensajes de un texto en una lengua y plasma su significado esencial con las palabras, las expresiones, la ortotipografía y el sistema ortográfico propios de otra lengua de manera que nadie podría decir que tal texto se trata de una traducción, ni cuál es la lengua original. Para conseguir ese nivel de calidad, el traductor debe conocer ambas lenguas de manera suficiente en todos sus aspectos. Disponer de los recursos adecuados contribuye de manera significativa a la consecución de ese objetivo. Frecuentemente se ofrecen obras normativas y de ayuda, como la necesaria y utilísima página electrónica de la Real Academia Española con el Diccionario de la lengua española, el Diccionario panhispánico de dudas y demás obras y recursos electrónicos de consulta gratuita. La lista que proporciono a continuación es una recopilación, como ya he mencionado, de los términos semblantes más frecuentes de las lenguas inglesa y española que sin embargo tienen significados diferentes y se traducen, a veces, incorrectamente.

Sin más preámbulos, a continuación la lista muestra, en cada caso, primero el término inglés; a continuación, el vocablo español con el que podría confundirse y, por último y en negrita, el término equivalente adecuado en español:

eventually; *eventualmente (provisionalmente, casualmente, accidentalmente…);
finalmente

actually; *actualmente; realmente

advertise; *advertir; anunciar

agenda; *agenda (solo cierta acepción); planes, plan secreto, intenciones ocultas, fines oscuros, motivaciones secretas, objetivos ocultos…

asylum; *asilo; manicomio

balloon; *balón; globo

bigot; *bigote; intolerante

billion; *billón (‘un millón de millones’); mil millones

bizarre; *bizarro (‘valiente, generoso’…); extraño, grotesco

blank; *blanco; vacío

cabin; *cabina; cabaña

cartoon; *cartón; dibujos animados

casualty; *casualidad; baja, víctima

confident; *confidente; seguro (de uno mismo)

constipated; *constipado; estreñido

contest; *contestar; concurso

crane; *cráneo; grúa

date; *data; cita

deception; *decepción; engaño

dessert; *desierto; postre

dinner; *dinero; cena

embarrassed; *embarazada; avergonzado/a

estate; *estado; propiedad

excited; *excitado/a; emocionado/a

exit; *éxito; salida

fabric; *fábrica; tela

gender; *género (en personas, no palabras); sexo

horn; *horno; cuerno

influenza; *influencia; gripe

involve; *envolver; involucrar

mayor; *mayor; alcalde

media; *media; medios de comunicación

notice; *noticia; advertencia

pan; *pan; sartén

(to) quit; *quitar; abandonar

(to) realize; *realizar; darse cuenta

(to) record; *recordar; grabar

red; *red; rojo

(to) resume; *resumir; reanudar

retribution; *retribución (‘recompensa o pago de algo’); pena, castigo

rope; *ropa; cuerda, soga

sauce; *sauce (árbol); salsa

scenario; *escenario; guion

sensible; *sensible; sensato

target; *tarjeta; objetivo

topic; *tópico; tema, asunto

Nota: Para mayor simplicidad y claridad no he especificado el término inglés que equivaldría al falso amigo en español.

Última edición: 27 de julio de 2017.

Formas correctas e incorrectas (vulgarismos)

En este artículo voy a exponer una lista de términos (adjetivos, sustantivos, formas verbales…) que algunas veces se pronuncian erróneamente, y voy a explicar cuáles son las formas correctas de cada uno y, si es necesario, alguna explicación para que se comprenda mejor.

Vulgarismo: *equids, *equics, etc.
Forma correcta: equis.

Vulgarismo: *preveer.
Forma correcta: prever.
Razón: Es incorrecta la grafía *preveer, debida al cruce con proveer.

Vulgarismo (ejemplo): *cantastes.
Forma correcta: cantaste.
Razón: Las formas de la segunda persona del singular del pretérito perfecto simple nunca llevan –s final.

Vulgarismo (ejemplo): *cantemos (refiriéndose a un hecho del pasado).
Forma correcta: cantamos.
Razón: No deben confundirse las formas del modo indicativo (concretamente el pretérito perfecto simple) con las del subjuntivo, pues tienen significados diferentes.

Vulgarismo: *habemos (refiriéndose a nosotros).
Forma correcta: hemos, somos o estamos (según el caso).
Razón: En la lengua culta actual, la primera persona del plural del presente de indicativo del verbo haber es hemos, y no la arcaica habemos, cuyo uso en la formación de los tiempos compuestos de la conjugación es hoy un vulgarismo propio del habla popular que debe evitarse en el habla culta. También debe evitarse en el habla culta el uso de habemos con el sentido de ‘somos o estamos’, puesto que el verbo haber, cuando se emplea para denotar la presencia o existencia de personas o cosas, es impersonal y, como tal, se usa solo en tercera persona del singular. Por lo tanto, si quien habla desea incluirse en la referencia, no debe emplear el verbo haber en primera persona del plural, como se hace a veces en el habla popular, recurriendo, para el presente de indicativo, a la forma habemos. Solo es admisible hoy en la lengua culta el uso de la forma habemos como primera persona del plural del presente de indicativo de la expresión coloquial habérselas con una persona o cosa (‘enfrentarse a ella o tratar con ella a la fuerza’).

Vulgarismo: *haiga.
Forma correcta: haya.
Razón: La única forma correcta del presente de subjuntivo del verbo haber es haya.

Vulgarismo: *transtorno.
Forma correcta: trastorno.
Razón: El prefijo trans– se reduce muchas veces a tras– por la tendencia del sistema de la lengua española a simplificar varias consonantes seguidas; hay casos en los que ambas formas son aceptables, pero en otros solo una lo es. En este caso de trastornar, trastorno y sus derivados solo se aceptan las formas simplificadas.

Vulgarismo: *líbido (con el sentido de ‘deseo sexual’).
Forma correcta: libido.
Razón: No es correcta la forma esdrújula *líbido, debida al influjo del adjetivo lívido (‘amoratado’ o ‘pálido’), con el que no debe confundirse.

Vulgarismo: *asín.
Forma correcta: así.

Vulgarismo: *inflingir.
Forma correcta: infligir.
Razón: La forma *inflingir no es correcta porque no existe etimológicamente, ya que se debe al cruce con el verbo infringir, con el que a veces incluso se confunde.

Vulgarismos: *taxis (para referirse al singular), *tasis.
Forma correcta: taxi.
Razón: Solo hay una forma para ‘automóvil de alquiler con conductor, provisto de taxímetro’, y es taxi, con x y en singular o plural según corresponda. No debe usarse el plural taxis como forma de singular: *un taxis.

Vulgarismo: *si un caso.
Forma correcta: si acaso.
Razón: Esta expresión se corrompió en algún momento por alguna razón, dando como resultado dos formas, la original y una derivada incorrecta e incoherente.

Vulgarismo: *périto.
Forma correcta: perito.

Vulgarismo: *especimen.
Forma correcta: espécimen.
Razón: La confusión se origina en que el plural es especímenes, por lo que algunos deducen erróneamente que la palabra original en singular mantiene la posición del acento y es *espeCImen. Algo similar ocurre con régimen, sustantivo que suele pronunciarse correctamente en singular a pesar de que su plural sea regímenes, no *régimenes, como a veces se malpronuncia.

Vulgarismo (ejemplo): *las miles de personas.
Forma correcta: los miles de personas.
Razón: El artículo los se refiere a miles (género masculino), no a personas.

Vulgarismo (ejemplo): *veintiún personas.
Forma correcta: veintiuna personas.
Razón: El numeral veintiuno (que no debe apocoparse en casos como este) y el sustantivo personas deben concordar en género.

Véase también
Vocabulario: confusiones frecuentes
Concordancia gramatical: Veintiuna personas
Concordancia gramatical: Los miles de personas

Última edición: 11 de noviembre de 2014.

Vocabulario: confusiones frecuentes

oír, escuchar

oír.
(Del lat. audīre).
1. Percibir con el oído los sonidos.

escuchar.
(Del lat. vulg. ascultāre, lat. auscultāre).
1. Prestar atención a lo que se oye.
3. Aplicar el oído para oír algo.

Como es evidente, oír (acción pasiva y activa) tiene un significado más amplio que escuchar (únicamente acción activa). Para más datos, recomiendo leer un artículo en el que explico más extensa y detalladamente este tema.

emblema, logotipo

emblema.
(Del lat. emblēma, y este del gr. ἔμβλημα, adorno superpuesto).
1. Jeroglífico, símbolo o empresa en que se representa alguna figura, al pie de la cual se escribe algún verso o lema que declara el concepto o moralidad que encierra.
2. Cosa que es representación simbólica de otra.

logotipo.
(Del gr. λόγος, palabra, y tipo).
1. Distintivo formado por letras, abreviaturas, etc., peculiar de una empresa, conmemoración, marca o producto.

Como puede comprobarse, un logotipo —que literal y etimológicamente significa ‘palabra simbólica’— está formado únicamente por letras, mientras que un emblema tiene dibujos, formas, símbolos y quizá también letras. También pueden usarse en el lugar de emblema los términos siguientes, más congruentes que logotipo: símbolo, insignia, escudo (de armas)

abreviatura, abreviación

abreviatura.
(Del lat. abbreviatūra).
1. Tipo de abreviación que consiste en la representación gráfica reducida de una palabra mediante la supresión de letras finales o centrales, y que suele cerrarse con punto.

abreviación.
1. Acción y efecto de abreviar.
2. Procedimiento de reducción de una palabra mediante la supresión de determinadas letras o sílabas; p. ej., los acrónimos, los acortamientos, las abreviaturas y las siglas.

Está clarísimo: la abreviatura es un tipo concreto de abreviación, y la abreviación engloba todos los procedimientos de reducción de elementos. En uno de mis artículos explico el tema de la abreviación.

saga, serie

saga.
(Del alemán Sage).
1. Cada una de las leyendas poéticas contenidas en su mayor parte en las dos colecciones de primitivas tradiciones heroicas y mitológicas de la antigua Escandinavia.
2. Relato novelesco que abarca las vicisitudes de dos o más generaciones de una familia.

serie.
(Del lat. serĭes).
1. Conjunto de cosas que se suceden unas a otras y que están relacionadas entre sí.

El término saga no tiene, etimológicamente, relación con serie (cinematográfica, de televisión, de videojuegos). Al haber ya una palabra para un mismo significado, es innecesario otorgárselo a otra que no lo tiene naturalmente y habilitarla como sinónimo inadecuado.

libido, lívido

libido.
(Del lat. libīdo).
Deseo sexual, considerado por algunos autores como impulso y raíz de las más varias manifestaciones de la actividad psíquica.

lívido, da.
(Del lat. livĭdus).
1. amoratado.
2. Intensamente pálido.

No es correcta la forma esdrújula *líbido, debida al influjo del adjetivo lívido (‘amoratado’ o ‘pálido’), con el que no debe confundirse.

publicar, lanzar

publicar.
(Del lat. publicāre).
1. Hacer notorio o patente, por televisión, radio, periódicos o por otros medios, algo que se quiere hacer llegar a noticia de todos.
2. Hacer patente y manifiesto al público algo.
5. Difundir por medio de la imprenta o de otro procedimiento cualquiera un escrito, una estampa, etc.

lanzar.
(Del lat. lanceāre).
3. Promover la rápida difusión de algo nuevo.

Como puede verse, cualquier obra (libros, canciones, películas, videojuegos, etc.) puede publicarse, pero únicamente las que gozan de una buena campaña publicitaria se lanzan. Así pues, la probabilidad de aparición de publicar debería ser mucho mayor que la de lanzar, y no al contrario, como suele ocurrir. El abuso de lanzar podría deberse a que se usa como calco de los términos ingleses launch y release.

xenofobia, racismo

xenofobia.
(De xeno– y fobia).
1. Odio, repugnancia u hostilidad hacia los extranjeros.

racismo.
1. Exacerbación del sentido racial de un grupo étnico, especialmente cuando convive con otro u otros.
2. Doctrina antropológica o política basada en este sentimiento y que en ocasiones ha motivado la persecución de un grupo étnico considerado como inferior.

chino, asiático

chino, na.
1. Natural de China.
2. Perteneciente o relativo a este país de Asia.
3. Idioma de los chinos.

asiático.
1. Natural de Asia.
2. Perteneciente o relativo a esta parte del mundo.

Como es evidente, no todos los asiáticos son chinos, pero la mayoría de chinos son asiáticos.

ironía, sarcasmo

ironía.
1. Burla fina y disimulada.
2. Tono burlón con que se dice.
3. Figura retórica que consiste en dar a entender lo contrario de lo que se dice.

sarcasmo.
1. Burla sangrienta, ironía mordaz y cruel con que se ofende o maltrata a alguien o algo.
2. Figura que consiste en emplear esta especie de ironía o burla.

El quid de la cuestión está en que a veces se dice erróneamente sarcasmo al hecho de dar a entender lo contrario de lo que se dice, lo que corresponde en realidad a la ironía.

ronco, afónico

ronco, ca.
(Por *roco, del lat. raucus, infl. por roncar).
1. Que tiene o padece ronquera.
2. Dicho de la voz o de un sonido: Áspero y bronco.

ronquera.
1. Afección de la laringe, que cambia el timbre de la voz haciéndolo bronco y poco sonoro.

afónico, ca.
(De afonía).
1. Falto de voz o de sonido.

Cuando enfermamos y nos afecta a la garganta, solemos tener una voz ronca, con poca calidad, claridad y proyección; únicamente en los casos más graves o por enfermedades concretas se padece afonía, que es la imposibilidad de producir sonidos inteligibles con las cuerdas vocales. ¡Cuida tu voz y tu vocabulario!

diminutivo, acortamiento, apócope

diminutivo.
(Del lat. diminutīvus).
1. Que tiene cualidad de disminuir o reducir a menos algo.
2. Dicho de un sufijo: Que denota disminución de tamaño en el objeto designado, p. ej., en piedrecilla, o que lo presenta con intención emotiva o apelativa. Se usa también con adjetivos y adverbios con significación intensiva.

acortamiento.
3. Reducción de la parte final o inicial de una palabra para crear otra nueva; p. ej., cine, bici, bus y fago por cinematógrafo, bicicleta, autobús y bacteriófago, respectivamente.

apócope.
(Del lat. apocŏpe, y este del gr. ἀποκοπή, de ἀποκόπτειν, cortar).
1. Supresión de algún sonido al fin de un vocablo.

Las formas reducidas o abreviadas de palabras o expresiones se llaman concretamente acortamientos (por ejemplo, tele por televisor/televisión), no diminutivos (por ejemplo, pequeñito por pequeño) ni apócopes (por ejemplo, primer por primero).

canelón, canalón

canelón.
(Del it. cannellone).
1. Pasta alimenticia de harina en forma de lámina cuadrada con la que se envuelve un relleno.

canalón.
(Del aum. de canal).
1. Conducto que recibe y vierte el agua de los tejados.

Como puede comprobarse fácilmente, los canelones se comen, mientras que los canalones son objetos.

antiviral/antivírico, antivirus

antivírico.
1. adj. Dicho de un medicamento, de una sustancia, de un procedimiento, etc.: Que se utilizan para combatir los virus.

antivirus.
1. adj. Inform. Dicho de un programa: Que detecta la presencia de virus y puede neutralizar sus efectos.

Así pues, un antivirus es un tipo de programa que combate malware, como los virus informáticos, mientras que un antivírico o antiviral es un medicamento para combatir los virus biológicos.

especia, especie

especia.
(Del lat. specĭes).
1. f. Sustancia vegetal aromática que sirve de condimento; p. ej., el clavo, la pimienta, el azafrán, etc.
2. f. pl. Postres que se servían antiguamente para beber vino.

especie.
(Del lat. specĭes).
1. f. Conjunto de cosas semejantes entre sí por tener uno o varios caracteres comunes.
2. f. Imagen o idea de un objeto, que se representa en el alma.
6. f. Bot. y Zool. Cada uno de los grupos en que se dividen los géneros y que se componen de individuos que, además de los caracteres genéricos, tienen en común otros caracteres por los cuales se asemejan entre sí y se distinguen de los de las demás especies. La especie se subdivide a veces en variedades o razas.

Aunque según el Diccionario ambos términos proceden de la misma palabra latina, en el español actual hay relevantes diferencias y matices entre ambas. No es correcto referirse a las especias como especies.

Última edición: 5 de noviembre de 2014.

por/a por

Si decimos, por ejemplo, Voy por mi hermano, estamos dando muchos significados, y si no especificamos de ninguna manera a cuál de ellos nos referimos concretamente, el receptor se queda con la duda, lo cual no es nada recomendable porque el código no está cumpliendo su función básica por ser pobre o impreciso. Si decimos, en cambio, Voy a por mi hermano, estamos dejando claro qué queremos decir; añadiendo únicamente una preposición, una letra, hemos expresado algo más claro y concreto: el código es mucho mejor, por lo que el mensaje también lo es. La forma a por es totalmente válida; aunque a algunos esta expresión les parezca extraña o incluso incorrecta. A veces dicen que no es recomendable combinar dos o más preposiciones; parece ser que olvidan que ya hay muchas, como para con, de entre, por entre, tras de, de por, etc. La forma a por surgió hace ya muchos siglos por necesidad y lógica evolución, y no hay que ignorarla en vano.

Voy a por mi hermano significa, únicamente, que voy a buscarlo, voy a recogerlo. Mientras que Voy por mi hermano significa que voy a algún sitio porque él lo ha pedido, o porque sé que lo necesita o lo desea, y como lo amo hago el esfuerzo por él y voy aunque no quiera; o que voy a algún sitio en lugar de él, en reemplazo o sustitución; y también puede significar lo mismo que Voy a por mi hermano: ahí está el quid del asunto.

Entonces aquí planteo la gran cuestión: ¿por qué debemos usar la misma expresión para decir dos cosas distintas teniendo dos perfectamente válidas que, aunque similares, son diferentes? Emplear dos expresiones para transmitir dos significados es inteligente y recomendable.

Otro ejemplo, y este más simple todavía: si decimos ¡A por ellos!, todos entendemos un único mensaje; en cambio, si decimos ¡Por ellos!, podemos entender más de un significado, y probablemente nos confundamos y nos equivoquemos…

Puedes consultar lo que dice la Real Academia Española al respecto en, por ejemplo: Respuestas a las preguntas más frecuentes.