aun/aún

El adverbio aun o aún tiene significados y usos totalmente diferentes según el contexto, lo que se representa mediante tilde diacrítica; por consiguiente, además de tener diferentes significados, una forma es tónica y la otra átona. Por ello no deben confundirse ambas formas, algo que ocurre con demasiada frecuencia; por diversas razones, se usa la forma tildada cuando es incoherente hacerlo, o también al contrario cuando se prescine arbitrariamente de la tilde.

Primero unos ejemplos, que pueden ayudar mucho:

Los gatos pueden vernos aun en la oscuridad. = Los gatos pueden vernos incluso/hasta en la oscuridad.

Los gatos pueden vernos aún en la oscuridad. = Los gatos pueden vernos todavía (temporalidad) en la oscuridad (porque seguimos estando en ella y siguen mirándonos).

Dicen que va a llover; aun así, he decidido ir. = Aunque va a llover, he decidido ir igualmente; Iré incluso lloviendo.

¿La obra está aún así? Aun así, creía que estaría menos avanzada. = ¿La obra está todavía (temporalidad) así de atrasada? Incluso así, creía que estaría menos avanzada.

No se sabe si el archivo es seguro. ¿Aun así deseas descargarlo? = Incluso sin saber si el archivo es seguro ¿quieres descargarlo?

No se sabe si el archivo es seguro. ¿Aún deseas descargarlo? = Querías descargar el archivo, pero ahora sabes que podría no ser seguro; ¿todavía (temporalidad) sigues queriendo descargarlo?

Con tilde, aún significa ‘todavía’ (temporalidad o ponderación), y aun, sin tilde, significa ‘aunque’, ‘incluso’, ‘hasta’, ‘ni siquiera’

Así, como puede observarse, la expresión aún así, por ejemplo, es de uso prácticamente nulo por su rebuscado y escaso significado, por lo que podemos garantizar que prácticamente todas sus apariciones son erróneas, por lo que lo correcto suele ser aun así.

Emplear debidamente cualquiera de las secuencias o expresiones que he mencionado anteriormente es tan simple como saber discernir entre todavía (indica únicamente temporalidad o ponderación) y aun (aunque, incluso, hasta, ni siquiera).

Véase también
Diccionario de la lengua española (DRAE), aun
Diccionario panhispánico de dudas (DPD), la tilde (punto 3.2.4. aún/aun)

Última edición: 11 de noviembre de 2014.

Dos puntos

Signo de puntuación que representa una pausa mayor que la de la coma y menor que la del punto. Detienen el discurso para llamar la atención sobre lo que sigue, que siempre está en estrecha relación con el texto precedente. Normalmente, después de ellos se escribe minúscula si normativamente no ha de emplearse.

Sus usos principales son: introducir enumeraciones de carácter explicativo (Este paraguas tiene dos colores: el rojo y el blanco), introducir la reproducción de citas o palabras textuales, que deben escribirse entre comillas e iniciarse con mayúscula, tras las fórmulas de saludo en el encabezamiento de cartas y documentos (casos en los que es incorrecto usar la coma) y, por último, marcar una pausa enfática tras locuciones de carácter introductorio como a saber, ahora bien, pues bien, esto es, dicho de otro modo, en otras palabras, más aún. En la mayoría de estos casos los dos puntos son sustituibles por la coma (la diferencia entre el uso de uno u otro signo está en que con la coma el énfasis desaparece y la expectación creada en el lector con respecto a lo que se va a decir es menor).

Es incorrecto escribir dos puntos entre una preposición y el sustantivo o sustantivos que esta introduce.

Punto y coma

Signo de puntuación que indica una pausa mayor que la marcada por la coma y menor que la señalada por el punto. El punto y coma es, de todos los signos de puntuación, el que presenta un mayor grado de subjetividad en su empleo, pues, en muchos casos, es posible optar, en su lugar, por otro signo de puntuación, como el punto y seguido, los dos puntos o la coma; pero ello no significa que el punto y coma sea un signo prescindible.

Sus usos principales son: para separar los elementos de una enumeración cuando se trata de expresiones complejas que incluyen comas —y así facilitar la comprensión—, para separar oraciones que tienen un vínculo mayor que el otorgado por el punto y seguido (la elección de uno u otro depende  de la vinculación semántica que quien escribe considera que existe entre los enunciados) y delante de conectores de sentido adversativo, concesivo o consecutivo, como pero, mas, aunque, sin embargo, por tanto, por consiguiente —si el período encabezado por la conjunción es corto, se usa la coma; y si tiene una extensión considerable, es mejor emplear el punto y seguido—, etc.

Prefijos: normas y excepciones

Los prefijos son elementos afijos, carentes de autonomía, que se anteponen a una base léxica (una palabra o, a veces, una expresión pluriverbal) a la que aportan diversos valores semánticos.

La norma general es clara y simple: la única manera de escribirlos correctamente y con propiedad es soldarlos, pegarlos, juntarlos, unirlos completamente a la palabra que modifican, sin guion y sin espacio intermedio, justamente como se hace con los sufijos y demás elementos compositivos, y forman palabras nuevas (codirector, posapocalíptico, exmilitar, comecocos, sacacorchos).

Hay muy pocas y raras excepciones, y a continuación expongo únicamente dos, las que pueden darse más frecuentemente en la escritura general, para simplificar este tema más todavía:

Primera excepción
Cuando el prefijo se une a una palabra que empieza normativamente por mayúscula o a una expresión numérica escrita en cifras, se enlaza mediante un guion. Esto es lógico, ya que el propio sistema ortográfico de la lengua española no acepta tener palabras con mayúsculas o cifras intermedias.

Segunda excepción
Cuando los prefijos (especialmente anti-, pro– y ex-) modifican expresiones complejas, compuestas por más de un elemento, el prefijo se escribe excepcionalmente separado: vice primer ministro, anti derechos de autor; esto se explica porque el prefijo se aplica a todo el conjunto que expresa una idea o concepto, y no sería, en general, adecuado juntarlo con uno solo de los elementos: *viceprimer ministro, *antiderechos de autor. En estos casos, tampoco debe usarse nunca guion.

Como es comprensible, hay prefijos especiales o peculiares, o incluso vocablos que se confunden a veces con ellos, que requieren, por consiguiente, un poco más de atención y cuidado para escribirlos adecuada y correctamente:

pos(t)
Este prefijo, que significa ‘detrás de’ o ‘después de’, tiene la peculiaridad de acabar en dos consonantes seguidas, por lo que en español, como es bastante razonable, suele simplificarse en pos. Esto no siempre es así, ya que al soldarlo a palabras que empiezan por s– se mantiene la –t para evitar juntar dos eses (postsindicalista); si la palabra empieza por t-, evidentemente se emplea la forma simplificada (postraumático), al igual que en todos los demás casos. Otra curiosidad de este prefijo es que cuando se une a una palabra que comienza por r-, no debe duplicarse esta letra para mantener el sonido /rr/ (posromántico), como ocurre con el resto de prefijos acabados en consonante.

ex
Hasta 2010, la Real Academia Española consideraba este prefijo como uno especial, con valor preposicional, que debía escribirse separado mediante un espacio de la palabra a la que se unía, pero a partir de finales de 2010, con la nueva edición de la Ortografía de la lengua española y la reforma ortográfica que conlleva —especialmente en cuanto a escritura de prefijos y otros elementos compositivos se refiere—, por fin se reconoce y se considera prefijo normal y se escribe ya totalmente soldado, y por supuesto y como siempre, sin guion, como el resto de prefijos, sufijos y demás elementos compositivos. Otra consideración para este prefijo es que no se recomienda su empleo antepuesto a sustantivos o adjetivos referidos a cosas; en ese caso es preferible el uso de adjetivos como antiguo, anterior, o de adverbios como anteriormente.

no
Este vocablo no es prefijo, sino adverbio de negación, aunque en ciertos casos tiene un valor parecido al de un prefijo por sus orígenes en el latín y el actual inglés non-, y de ahí nace la confusión. DPD: Se antepone a sustantivos o adjetivos abstractos, denotando inexistencia de lo designado por ellos (no fumador, no muerto); debe escribirse y se escribe separado y sin guion intermedio.

super

Del DPD: Elemento compositivo prefijo que denota ‘lugar situado por encima’: superciliar, superponer; ‘superioridad o excelencia’: superpotencia, superhombre; o ‘exceso’: superpoblación, superproducción. En el español coloquial actual se usa con mucha frecuencia para añadir valor superlativo a los adjetivos o adverbios a los que se une: superútil, superreservado, superbién. Como el resto de los elementos compositivos prefijos, super– es átono y debe escribirse sin tilde y unido sin guion a la palabra base. No se considera correcta su escritura como elemento autónomo. No debe confundirse con el adjetivo y el sustantivo súper, que sí son palabras independientes.

pro
Significa ‘a/en favor o en beneficio de’. Hasta finales de 2010, la norma académica consideraba que era preposición, y por consiguiente debía escribirse siempre separada del resto de palabras —y evidentemente sin guion— ; pero con la nueva revisión de la Ortografía de la lengua española por fin se admite y se reconoce que es prefijo, y por consiguiente debe escribirse, como norma general, unido, fusionado, pegado a la palabra que modifica, sin guion ni espacio.

Con el resto de prefijos no debería haber ningún problema; son normales, sin peculiaridades ni particularidades, sin ningún tipo de complicación y, por supuesto, todos siguen la norma general. Lo único que hay que tener en cuenta es que si se anteponen a palabras que comienzan por r-, esta letra se duplica para mantener el sonido /rr/ (prerrománico, antirrevolucionario); y que si los prefijos que acaban con vocal se unen a lexemas que empiezan con la misma vocal (caso en el que por supuesto tampoco se escribe guion ni se deja espacio), esta puede y suele reducirse a una sola (sobreescribir, sobrescribir; antiimperialista, antimperialista; contraataque, contrataque) excepto cuando tal simplificación comprometa la correcta y adecuada comprensión del vocablo por existir formas semejantes en apariencia o, evidentemente, cuando la palabra base comience por h y se intercale así entre ambas vocales.

El resto de elementos compositivos (por ejemplo: limpia-, come-, tira– y un largo etcétera) tampoco se escriben correctamente en algunos casos, a pesar de estar dentro de la simple norma general en todos los casos. Por ejemplo, no es lo mismo come cocos (3.ª persona del singular, presente de indicativo), come cocos (imperativo) y comecocos (sustantivo). Tampoco tendría coherencia ni utilidad real colocar guiones intermedios en estos casos. Así pues, estos tipos de palabras compuestas no deben escribirse nunca con guiones ni espacios intermedios.

Véase también
Prefijos (simple)

Coma

Normas generales de la coma

1. Para enmarcar incisos, comentarios, en las frases u oraciones, puede emplearse la coma. También, con más valor aislante pero igual objetivo, puede usarse la raya, o para más aislamiento todavía, el paréntesis. Es decir, si quieres decir algo que tiene relación con lo que estás escribiendo pero no es necesario para entender la oración (podrías quitar el añadido y se entendería perfectamente), puedes colocar dos comas: una al comienzo y otra al final de ese fragmento. Sin embargo, hay casos en los que esa información adicional ha de colocarse forzosamente entre comas porque, si no, entenderíamos otra cosa; por ejemplo: Los soldados, cansados, volvieron al campamento con dos horas de retraso no es lo mismo que Los soldados cansados volvieron al campamento con dos horas de retraso. Naturalmente, siempre ha de dejarse un espacio entre la coma y la siguiente palabra.

2. Para hacer enumeraciones, cada elemento se separa usando comas de lo demás. Si no se mencionan todos los elementos, antes del último no ha de ir ninguna conjunción y después de él se ha de colocar puntos suspensivos o etcétera (nunca ambos); si usamos etcétera, o en su forma abreviada, etc., debe colocarse otra coma después de ella. Si se especifican todos los elementos de la enumeración, antes de la conjunción final —normalmente y— no debe escribirse nunca coma (hay otros casos distintos donde sí puede o incluso debe escribirse coma antes de conjunción; esto mucha gente no lo sabe o lo encuentra extraño, pero no tiene secreto). También se separan mediante comas los miembros gramaticalmente equivalentes dentro de un mismo enunciado, por ejemplo: Llegué, vi, vencí, que también podría ser Llegué. Vi. Vencí, o Llegué; vi; vencí

3. Se escribe coma después de interjecciones y antes de palabras como pero, mas (ojo, ¡sin tilde!), aunque…; conque, así que, de manera que… Sin embargo, en el caso de pero no siempre es así: depende del significado que tenga; por ejemplo, en casos como Mi amigo es alto pero ágil no debe escribirse coma antes de pero.

4. Se escribe coma detrás de esto es, es decir, a saber, pues bien, ahora bien, en primer lugar, por un/otro lado, por una/otra parte, en fin, por último, además, con todo, en tal caso, sin embargo, no obstante, por el contrario, en cambio y otros similares, así como detrás de muchos adverbios o locuciones adverbiales que modifican a toda la oración y no solo a uno de sus elementos, como efectivamente, generalmente, naturalmente, por regla general, etc. No es correcto escribir *Espere un momento por favor; debería ser Espere un momento, por favor.

5. Hay muchos casos en los que se ha de colocar obligatoriamente una o varias comas en determinados lugares para configurar el significado correcto de la frase u oración; por ejemplo: Mientras, hizo lo que debía y todo salió bien, no hubo problemas no es lo mismo que Mientras hizo lo que debía y todo salió bien no hubo problemas.

6. Es incorrecto escribir coma entre el sujeto y el verbo de una oración, incluso cuando el sujeto está compuesto de varios elementos separados por comas. Cuando el sujeto es largo, a veces se hace oralmente una pausa antes del comienzo del predicado, pero esta pausa no debe marcarse gráficamente mediante coma: Los alumnos que no hayan entregado el trabajo antes de la fecha fijada por el profesor (pequeña pausa) suspenderán la asignatura. Dos son las excepciones a esta regla: cuando el sujeto es una enumeración que se cierra con etcétera (o su abreviatura etc.) y cuando inmediatamente después del sujeto se abre un inciso o aparece cualquiera de los elementos que se aíslan por comas del resto del enunciado.

7. No debe escribirse coma detrás de pero cuando precede a una oración interrogativa o exclamativa: Pero ¡qué barbaridad! Esto también es de puro sentido común, y se extiende a cualquier otra expresión que se encuentre antes de los signos de apertura y lógica y naturalmente se vea que no es necesario ni recomendable escribir coma después de ella.

8. Sustantivos que funcionan como apelativos. Cuando nos dirigimos a personas, el nombre que usamos para ello debe separarse del resto de la oración con una o dos comas: Helena, coge la mochila; Di, amigo, y entra. Otro caso algo similar es cuando nos referimos a uno de entre varios, que se ha de especificar escribiendo coma; de lo contrario, no podríamos entender bien la frase u oración. Lo mismo ocurre en oraciones subordinadas donde la coma es imprescindible, una vez más, para entender el significado que el escritor quería darle; por ejemplo: Hubo un incendio en la calle donde vive Luis no es lo mismo que Hubo un incencio en la calle, donde vive Luis.

9. El uso de la coma tras las fórmulas de saludo en cartas y documentos es un anglicismo ortográfico que debe evitarse; en español se emplean los dos puntos.

10. En las expresiones numéricas escritas con cifras, la normativa internacional establece el uso de la coma para separar la parte entera de la parte decimal. La coma debe escribirse en la parte inferior del renglón, nunca en la parte superior. Para evitar confusiones, no se recomienda el uso de puntos para separar los millares, los millones, etc.; se deja un espacio, y únicamente si el número supera las cinco cifras.

Paréntesis

Dice la Real Academia Española (o la Asociación de Academias de la Lengua Española al completo, en colaboración…) en su Diccionario panhispánico de dudas:

Signo ortográfico doble con la forma ( ) que se usa para insertar en un enunciado una información complementaria o aclaratoria. Los paréntesis se escriben pegados a la primera y la última palabra del período que enmarcan, y separados por un espacio de las palabras que los preceden o los siguen (hay algunas excepciones); pero si lo que sigue al signo de cierre de paréntesis es un signo de puntuación, no se deja espacio entre ambos.

Usos

1. Para introducir incisos, con no mucha relación, en lo que se está diciendo, que tienen significado completo por sí mismos. Para menor grado de aislamiento, se usan la coma o la raya.

2. Para intercalar algún dato o precisión, como fechas, lugares, el desarrollo de una sigla, el nombre de un autor o de una obra citados, etc.

3. Para mostrar que algunos aspectos del texto pueden tener más de una opción o posibilidad: En el documento se indicará(n) el (los) día(s) en que haya tenido lugar la baja; Se necesita chico(a) para repartir pedidos. Como se ve en los ejemplos, los paréntesis que añaden segmentos van pegados a la palabra a la que se refieren. En este uso, la barra (/) también sirve.

4. Para encerrar, en las obras teatrales, las acotaciones del autor o los apartes de los personajes.

5. Las letras o números que introducen elementos de una clasificación o enumeración pueden escribirse entre paréntesis o, más frecuentemente, seguidas solo del paréntesis de cierre.

Combinación con otros signos

1. Los signos de puntuación correspondientes al período en el que va inserto el texto entre paréntesis se colocan siempre después del paréntesis de cierre. No debe colocarse ningún signo adicional solo por la presencia del texto entre paréntesis, aunque la oración se extienda mucho, ya que no supone ningún cambio en la estructura de la oración.

2. El texto contenido dentro de los paréntesis tiene una puntuación independiente, así que deben escribirse los signos de puntuación que sean necesarios; además, si el enunciado entre paréntesis es interrogativo o exclamativo, los signos de interrogación o de exclamación —de apertura y de cierre— deben colocarse dentro de los paréntesis.

3. Independientemente de que el texto entre paréntesis abarque todo el enunciado o solo parte de él, el punto se colocará siempre detrás del paréntesis de cierre: Se fue dando un portazo. (Creo que estaba muy enfadado).