Números ordinales abreviados: consideraciones vitales

Este artículo complementa a mi artículo completo sobre los métodos de abreviación y los símbolos y a la lista de abreviaciones y símbolos comunes y consideraciones vitales.La razón de ser de este artículo surge de la relativamente frecuente confusión que parece existir al emplear abreviaturas, en este caso en relación a los números ordinales, que a menudo se abrevian innecesariamente y de manera, además, incorrecta.

• La expresión ordinal viene de orden y significa ‘perteneciente o relativo al orden’, por lo que no debe confundirse con cardinal. Los números ordinales son aquellos que denotan una posición respecto de otra, mientras que los cardinales son aquellos números que representan una cantidad determinada; por ejemplo, quinto es ordinal, cinco es cardinal.

No deben confundirse como ordinales las formas propias de los numerales fraccionarios o partitivos, aunque haya algunas expresiones en apariencia iguales en ambos significados. Como se ha explicado, los números ordinales indican posición, mientras que los fraccionarios representan en cuántas partes se divide un total. Así, para garantizar la coherencia en ningún caso debe decirse, por ejemplo, *el catorceavo piso en lugar de el decimocuarto piso; aunque décimo, por ejemplo, se dice igual: décimo piso.

• Como con el resto de métodos de abreviación, debemos siempre preguntarnos y considerar si la abreviación es realmente necesaria. En la mayoría de casos no lo es, pues las abreviaturas solo deberían emplearse, como norma general, en textos donde el ahorro de espacio sea imperativo. Así, siempre que sea posible debemos escribir la expresión completa (por ejemplo, vigesimoquinto en lugar de 25.º).

Las abreviaturas deben llevar en prácticamente todos los casos punto abreviativo, y los números ordinales en forma de abreviatura no son excepcionales, así que el punto debe escribirse siempre, y se coloca entre la cifra y la letra volada: 7.º (séptimo). De lo contrario, además de no ser una escritura coherente con la norma, algunas expresiones podrían confundirse con otras, como los números ordinales con o volada (º) con cantidades con el símbolo de grados (°), ya que ambos elementos son muy parecidos. Lo que aparece pulsando el botón a la izquierda del 1 en el teclado es una o volada; el símbolo de los grados puede escribirse, entre otras maneras, manteniendo Alt y pulsando 0176 en el teclado numérico. Las letras voladas pueden escribirse subrayadas o sin subrayar según la tipografía o la preferencia, pero debe escribirse siempre el punto en cualquier caso, ya que, contrariamente a una creencia popular, la norma establece claramente que subrayar no exime de escribir el punto. Para más simplicidad y claridad, personalmente recomiendo no subrayar nunca las letras voladas de las abreviaturas de números ordinales, ya que no tiene ninguna utilidad.

Debe haber siempre concordancia entre las letras voladas de la abreviatura y el contexto de la expresión abreviada. Las letras voladas son en la mayoría de casos la o (º) o la a (ª), aunque en algunos casos, como la apócope primer en lugar de primero, o tercer en lugar de tercero, se escriben las dos últimas letras, 1.er, 3.er, 21.er, 23.erDe la misma manera que no debe emplearse la o para formas femeninas ni la a para formas masculinas, no debe utilizarse la º ni la ª para formas apocopadas o en plural, sino er u os/as, respectivamente. Si no fuera posible escribir letras voladas o no se supiera cómo (ver más abajo), la expresión numérica podría abreviarse como números romanos o, mejor, escribirse de manera completa (método que también evita el uso superfluo de abreviaturas).

No es correcto escribir en español al modo de las abreviaciones inglesas, por ejemplo, 1st, 2nd, 3rd, 7th…, por ser totalmente innaturales e incoherentes en castellano.

• En el caso de los números ordinales, pueden abreviarse usando también números romanos: por ejemplo, IV por cuarto. Este uso de los números romanos, sin embargo, se limita tradicionalmente a casos concretos como la expresión de siglos, dinastías, títulos…

• Sin embargo, no deben mezclarse bajo ningún concepto los elementos gráficos de las abreviaturas con los números romanos. Así, es totalmente incorrecto escribir números romanos con letras voladas.

Aunque los ordinales estén expresados en forma de abreviatura, o en números romanos, deben leerse como ordinales, y no como cardinales. Algunos hablantes leen los números ordinales abreviados como cardinales en algunos casos, especialmente a partir del décimo, por ser este método más sencillo y rápido. Por ejemplo, siglo VI debería leerse siglo sexto, aunque también podría decirse siglo seis (siglo número seis), pero no sería recomendable por ser un número ordinal (escrito abreviado en números romanos), y especialmente por ser menor de diez.

No es correcto emplear números inequívocamente ordinales como cardinales, estén abreviados o no; por ejemplo, puede decirse piso (número) seis, pero no *seis piso (debería ser sexto piso); de esta norma pueden excluirse excepcionalmente acontecimientos, aniversarios o celebraciones: aniversario (número) veintidós, o veintidós aniversario, aunque mejor vigesimosegundo aniversario.

Escritura de letras voladas en ordenadores

Para escribir er o cualquier otro carácter como letra volada puede usarse el siguiente código HTML:

HTML voladas

Sin embargo, este método evidentemente solo sirve para tal lenguaje informático, por lo que en cada caso deberá considerarse la mejor manera de escribir la expresión.

En algunos programas procesadores de texto como Word esto puede conseguirse cambiando el estilo de la selección (en este caso er) a Superíndice. No debemos referirnos, sin embargo, a las letras voladas como superíndice.

Véase también
Abreviaturas, siglas, acrónimos y símbolos: lista y consideraciones vitales
Abreviaturas, siglas, acrónimos y símbolos
Los números ordinales en el Diccionario panhispánico de dudas en línea
Los números cardinales en el Diccionario panhispánico de dudas en línea

Última edición: 11 de marzo de 2016.

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Cómo traducir del inglés expresiones con el adverbio tan

No es raro ver que se escriben incorrectamente las frases u oraciones en las que tan está presente cuando las mismas son traducciones de expresiones en inglés en las que aparece el vocablo so. Muchas frases u oraciones resultantes de la traducción están incompletas, les falta una parte importante del significado.

Hay varias maneras de traducir una misma expresión, pero simplificando diremos que como norma general las frases u oraciones traducidas que contengan el adverbio tan —cuando se usa para modificar, encareciéndola en proporción relativa, la significación del adjetivo, el adverbio o el participio— deben acabar con puntos suspensivos, o bien sustituirlo por muy.

Como la mejor manera de que se entienda algo que puede ser complicado es poner ejemplos, a continuación expongo unos cuantos para que se comprendan los conceptos rápida y fácilmente:

Original en inglés: It looked so real.
Mala traducción: *Parecía tan real.
Buena traducción: Parecía tan real…
Posible significado completo: Parecía tan real que daba miedo.
Mejor traducción: Parecía muy real.

Original en inglés: I am so happy!
Mala traducción: *¡Estoy tan contento!
Buena traducción: ¡Estoy tan contento…!
Posible significado completo: ¡Estoy tan contento que no me lo creo!
Mejor traducción: ¡Estoy muy contento!

Sencillamente, la frase *Parecía tan real no tiene sentido porque está incompleta, le falta el significado que le confieren los puntos suspensivos (indicar que está inacabada, en suspensión) o, alternativamente, el adverbio muy. Lo mismo ocurre con todas las del mismo tipo. Como puede observarse, con el simplísimo acto de colocar puntos suspensivos una expresión incompleta e inadecuada puede convertirse en correcta automáticamente. En la mayoría de estos casos, el adverbio muy también funciona perfectamente, aunque está a discreción del traductor —dependiendo siempre del contexto y la intención— escoger los puntos suspensivos o muy.

Abreviaturas, siglas, acrónimos y símbolos: lista y consideraciones vitales

En este artículo expongo una lista de abreviaturas, siglas, acrónimos y símbolos frecuentes con algunos ejemplos de formas incorrectas o no recomendadas que pueden verse en ocasiones, que complementa al artículo principal Abreviaturas, siglas, acrónimos y símbolos. El objetivo es poner a la disposición pública un recurso muy rápido y sencillo para evitar errores frecuentes en el uso de métodos de abreviación y símbolos, que lamentablemente son muchos.

En primer lugar expongo la forma correcta o recomendada (cada punto y espacio importa), con algunos datos relevantes a continuación, y finalmente formas incorrectas o no recomendadas (que se representa mediante la escritura de un asterisco delante de cada una) que se usan frecuentemente:

etc. (abreviatura de etcétera): *etc, *ETC
EE. UU. (abreviatura de Estados Unidos): *EEUU, *EE UU, *EE.UU., *EE.UU, *E. E. U. U.
EUA (sigla de Estados Unidos de América): *E.U.A, *eua
RR. HH. (abreviatura de Recursos Humanos): *RRHH, *RR HH, *RR.HH., *RR.HH, *R. R. H. H.
JJ. OO. (abreviatura de Juegos Olímpicos): *JJOO, *JJ OO, *JJ.OO., *JJ.OO, *J. J. O. O.
E. S. (abreviatura de estación de servicio): *ES, *E S, *E.S, *E. S
EE. SS. (abreviatura de estaciones de servicio): *EESS, *EE SS, *EE.SS., *EE.SS, *E. E. S. S.
A. V. (abreviatura de asociación de vecinos): *A. VV., *AVV, *A.VV, *A.VV.
AA. VV. (abreviatura de asociaciones de vecinos): *AAVV, *AA VV, *AA.VV., *AA.VV, *A. A. V. V.
a. m. (abreviatura de ante meridiem; a veces como sigla, AM): *a.m., *a.m, *am
p. m. (abreviatura de post meridiem; a veces como sigla, PM): *p.m., *p.m, *pm
a. de C., a. C. (abreviatura de antes de Cristo; a veces como sigla, AC): *a.C., *a.C, *aC, *adC
d. de C., d. C. (abreviatura de después de Cristo; a veces como sigla, DC): *d.C., *d.C, *dC, *ddC
p. ej. (abreviatura de por ejemplo): *p.ej.
s (símbolo de segundo): *s., *seg
min (símbolo de minuto): *min., *mn, *mins
h (símbolo de hora): *h., *hr
m (símbolo de metro): *m., *mt, *mts, *M
k (símbolo del prefijo kilo-, que equivale a 1 000): *K
K (símbolo de kelvin) = *k
km (símbolo de kilómetro): *km., *Km, *kmt, *kmts
g (símbolo de gramo): *g., *gr, *G
kg (símbolo de kilogramo): *kg., *kgs, *Kg
L o l (símbolos de litro): *L., *l.
b (símbolo de bit): *b., *B
B (símbolo de byte, que equivale a 8 bits): *B., *b
kb (símbolo de kilobit): *kb., *Kb, *kB
kb/s (símbolo de kilobits por segundo): *Kbps, *Kb/s, *KB/s, *kbps
p (símbolo del prefijo pico-, que equivale a 0,000 000 000 001)
kB (símbolo de kilobyte): *KB, *Kb, *kB., *kb
Mb (símbolo de megabit): *Mb., *MB
MB (símbolo de megabyte): *MB., *Mb
Gb (símbolo de gigabit): *Gb., *GB
GB (símbolo de gigabyte): *GB., *Gb
Tb (símbolo de terabit): *Tb., *TB
TB (símbolo de terabyte): *TB., *Tb
Sr., Sr.ª (o Sra.): *Sr, *SR
Dr., Dr.ª (o Dra.): *Dr, *DR
R. I. P. (abreviatura de requiescat in pace; a veces como acrónimo, RIP): *R.I.P
S. A. (abreviatura de Sociedad Anónima; a veces como sigla, SA): *S.A, *sa
S. L. (abreviatura de Sociedad Limitada; a veces como sigla, SL): *S.L, *sl

Consideraciones vitales para evitar errores:

• La abreviatura es el único método de abreviación que representa gráficamente el plural. El procedimiento de duplicar las letras para formar el plural de las abreviaturas formadas por truncamiento extremo se aplica incluso a aquellas abreviaturas que corresponden a expresiones complejas en las que solo pluraliza el elemento nuclear; así, el plural de la abreviatura E. S. (estación de servicio) es EE. SS. (estaciones de servicio), y no *EE. S., independientemente de que la palabra servicio se mantenga en singular en la expresión completa. De modo paralelo, pero a la inversa, las abreviaturas por truncamiento extremo de expresiones singulares que contienen un elemento en plural no lo tienen en cuenta en su formación; así, por ejemplo, la abreviatura de asociación de vecinos es A. V., y no *A. VV. (Ortografía de la lengua española, 2010, Real Academia Española y Asociación de Academias de la Lengua Española, página 574). Mientras que las abreviaturas se desarrollan (es decir, se pronuncia el elemento representado), las siglas se deletrean (excepto cuando se consideran acrónimos, que se leen tal como se escriben). Aparte de esa característica única, las abreviaturas siempre llevan punto abreviativo (o a veces barra), que simboliza o representa los elementos que han sido suprimidos u obviados. Por último, las abreviaturas necesitan, evidentemente, tantos espacios como lleve la expresión original sin abreviar, hecho que también facilita mucho su diferenciación con otros métodos de abreviación.

• Los símbolos son totalmente invariables, lo que significa que deben escribirse exactamente igual en todos los contextos: las mismas mayúsculas y minúsculas siempre, jamás tienen plural gráfico y no llevan nunca punto abreviativo (de hecho no son abreviaciones; solo coinciden con el punto y seguido, punto y aparte o punto final si se encuentran al final de la frase u oración). Además, se escriben normalmente separados por un espacio del elemento al que se refieren, incluso aquellos que no estén consituidos por letras; existen muy pocas excepciones, como el símbolo de los grados (°), que solo puede escribirse junto si no se escribe el símbolo de la unidad (por ejemplo, 27°, pero 27 °C), o el porcentaje (%), que suele escribirse junto a la cifra aunque esto ya no sea correcto por la norma establecida por la Oficina Internacional de pesos y Medidas (Ortografía de la lengua española, 2010, páginas 590-591). Las expresiones prefijadas deben escribirse siempre en un mismo elemento, sin guion ni espacio intermedios: kilogramo.

• Las siglas se escriben hoy sin puntos incluso en enunciados escritos enteramente en mayúsculas, aunque no se prohíbe escribirlos. Si se emplean, evidentemente todos los elementos abreviados deben llevar uno, incluido el último. No es adecuado escribir las siglas en minúsculas salvo los casos que ya hayan sido lexicalizados, esto es, convertidos en vocablos ordinarios, y por consiguiente sigan las normas del resto de palabras del léxico. Las siglas no tienen plural (gráfico) de ningún tipo.

• Las abreviaturas, las siglas y los símbolos no deben emplearse sistemáticamente. Es habitual el empleo de estos métodos sin ser necesarios en la mayoría de casos, e incluso poco aconsejables. Los métodos de abreviación y los símbolos deben emplearse cuando sean necesarios, o como mínimo realmente útiles. En los casos de textos que contengan varias veces la misma expresión abreviable, por comodidad puede emplearse la forma adecuada de la abreviación especificando al menos una vez qué significa, esto es, escribiendo la expresión completa la primera vez y a continuación y entre paréntesis la forma abreviada para que el lector sepa a qué se refiere el autor con la abreviación cuando se usa en el texto restante. Algo similar ocurre con los símbolos, que no deberían emplearse fuera de ámbitos científico-técnicos. Las abreviaciones más útiles y frecuentes suelen ser las siglas, especialmente los acrónimos, pues es habitual que representen expresiones largas o complejas que conviene hacer breves, aunque igualmente es necesario especificar su significado al menos la primera vez que se empleen en un mismo texto, ya que no todos los lectores tienen por qué saber qué significa desde un principio. Ejemplos:

Abreviatura inadecuada: ¿Podría Ud. decirme qué hora es, por favor?
Mejor: ¿Podría usted decirme qué hora es, por favor?
Símbolo inadecuado (y cifra): La estación de servicio más próxima se encuentra a 4 km hacia el norte.
Mejor: La estación de servicio más próxima se encuentra a cuatro kilómetros hacia el norte.

Para más información sobre este importante tema visita la lista de abreviaturas del Diccionario panhispánico de dudas de la página electrónica de la Real Academia Española, sus artículos sobre los métodos de abreviación y los símbolos (actualmente el DPD está algo desactualizado, pero sigue siendo un recurso imprescindible). Si tienes más dudas o quieres saber más, lee mi artículo principal sobre este tema, donde explico extensamente todo lo que hay que saber y considerar, o contacta conmigo comentando alguno de mis artículos.

Última edición: 11 de septiembre de 2014.

Puntos suspensivos

Extractos del Diccionario panhispánico de dudas:

Signo de puntuación formado por tres puntos consecutivos (…) —y solo tres—, llamado así porque entre sus usos principales está el de dejar en suspenso el discurso. Se escriben siempre pegados a la palabra o el signo que los precede, y separados por un espacio de la palabra o el signo que los sigue; pero si lo que sigue a los puntos suspensivos es otro signo de puntuación, no se deja espacio entre ambos. Si los puntos suspensivos cierran el enunciado, la palabra siguiente debe escribirse con mayúscula inicial (El caso es que si lloviese… Mejor no pensar en esa posibilidad); pero si no cierran el enunciado y este continúa tras ellos, la palabra que sigue se inicia con minúscula (Estoy pensando que… aceptaré; en esta ocasión debo arriesgarme).

Con esto último se cometen frecuentes faltas de ortografía; como puede observarse, es muy fácil valorar si después de los puntos suspensivos debe escribirse mayúscula inicial o no, u otro signo de puntuación posible, ya que el uso de los puntos suspensivos no exime de emplear el elemento que corresponda en cada fragmento (Tengo mucha sed…, pero de momento puedo aguantar).

Como se menciona más arriba, los puntos suspensivos son siempre tres puntos consecutivos, en todos los casos son solo tres, ni dos, ni cuatro… Es totalmente inadecuado y arbitrario afirmar que cuantos más puntos se escriban mayor expresividad; de esa manera, podríamos llenar líneas y líneas de puntos. Una vez más, los puntos suspensivos son tres puntos seguidos, ni uno más, ni uno menos. Sin embargo, hay casos en los que pueden combinarse con otros puntos (ver más abajo).

A continuación se exponen los usos más importantes y frecuentes:

Para indicar la existencia en el discurso de una pausa transitoria que expresa duda, temor, vacilación o suspense.

Para señalar la interrupción voluntaria de un discurso cuyo final se da por conocido o sobrentendido por el interlocutor.

Para evitar repetir la cita completa del título largo de una obra que debe volver a mencionarse.

Para insinuar, evitando su reproducción, expresiones o palabras malsonantes o inconvenientes.

Sin valor de interrupción del discurso, sino con intención enfática o expresiva, para alargar entonativamente un texto.

Al final de enumeraciones abiertas o incompletas, con el mismo valor que la palabra etcétera o su abreviatura (etc.).

Entre corchetes […] o entre paréntesis (…), los puntos suspensivos indican la supresión de una palabra o un fragmento en una cita textual: «Fui don Quijote de la Mancha y soy agora […] Alonso Quijano el Bueno».

Combinación con otros signos:

Si los puntos suspensivos finalizan el enunciado, no debe añadirse a ellos el punto de cierre (se escribirán solo tres puntos), pero si los puntos suspensivos van detrás de una abreviatura, se suma a ellos el punto que la cierra, de modo que se escribirán cuatro puntos en total.

Tras los puntos suspensivos sí pueden colocarse otros signos de puntuación, como la coma, el punto y coma y los dos puntos, sin dejar entre ambos signos ningún espacio de separación.

Los puntos suspensivos se escriben delante de los signos de cierre de interrogación o de exclamación si el enunciado interrogativo o exclamativo está incompleto; si está completo, los puntos suspensivos se escriben detrás, sin espacio de separación. Pueden darse casos en que se junten el punto de una abreviatura, los tres puntos suspensivos y el de los signos de cierre de interrogación o de exclamación.

Como puede comprobarse, el empleo adecuado y correcto de los puntos suspensivos es extremadamente fácil de conseguir prestando una mínima atención. Para más información y ejemplos, visita la página electrónica de la Real Academia Española, donde se encuentran en línea el Diccionario panhispánico de dudas (DPD), el Diccionario de la lengua española de la Real Academia Española (DRAE) y respuestas a las preguntas más frecuentes, todas de consulta libre y gratuita; además, dispones de las obras en el tradicional formato impreso, como la imprescindible Ortografía de la lengua española de 2010.

Última edición: 15 de marzo de 2014.

Dos puntos

Signo de puntuación que representa una pausa mayor que la de la coma y menor que la del punto. Detienen el discurso para llamar la atención sobre lo que sigue, que siempre está en estrecha relación con el texto precedente. Normalmente, después de ellos se escribe minúscula si normativamente no ha de emplearse.

Sus usos principales son: introducir enumeraciones de carácter explicativo (Este paraguas tiene dos colores: el rojo y el blanco), introducir la reproducción de citas o palabras textuales, que deben escribirse entre comillas e iniciarse con mayúscula, tras las fórmulas de saludo en el encabezamiento de cartas y documentos (casos en los que es incorrecto usar la coma) y, por último, marcar una pausa enfática tras locuciones de carácter introductorio como a saber, ahora bien, pues bien, esto es, dicho de otro modo, en otras palabras, más aún. En la mayoría de estos casos los dos puntos son sustituibles por la coma (la diferencia entre el uso de uno u otro signo está en que con la coma el énfasis desaparece y la expectación creada en el lector con respecto a lo que se va a decir es menor).

Es incorrecto escribir dos puntos entre una preposición y el sustantivo o sustantivos que esta introduce.

Punto y coma

Signo de puntuación que indica una pausa mayor que la marcada por la coma y menor que la señalada por el punto. El punto y coma es, de todos los signos de puntuación, el que presenta un mayor grado de subjetividad en su empleo, pues, en muchos casos, es posible optar, en su lugar, por otro signo de puntuación, como el punto y seguido, los dos puntos o la coma; pero ello no significa que el punto y coma sea un signo prescindible.

Sus usos principales son: para separar los elementos de una enumeración cuando se trata de expresiones complejas que incluyen comas —y así facilitar la comprensión—, para separar oraciones que tienen un vínculo mayor que el otorgado por el punto y seguido (la elección de uno u otro depende  de la vinculación semántica que quien escribe considera que existe entre los enunciados) y delante de conectores de sentido adversativo, concesivo o consecutivo, como pero, mas, aunque, sin embargo, por tanto, por consiguiente —si el período encabezado por la conjunción es corto, se usa la coma; y si tiene una extensión considerable, es mejor emplear el punto y seguido—, etc.