Paréntesis

Dice la Real Academia Española (o la Asociación de Academias de la Lengua Española al completo, en colaboración…) en su Diccionario panhispánico de dudas:

Signo ortográfico doble con la forma ( ) que se usa para insertar en un enunciado una información complementaria o aclaratoria. Los paréntesis se escriben pegados a la primera y la última palabra del período que enmarcan, y separados por un espacio de las palabras que los preceden o los siguen (hay algunas excepciones); pero si lo que sigue al signo de cierre de paréntesis es un signo de puntuación, no se deja espacio entre ambos.

Usos

1. Para introducir incisos, con no mucha relación, en lo que se está diciendo, que tienen significado completo por sí mismos. Para menor grado de aislamiento, se usan la coma o la raya.

2. Para intercalar algún dato o precisión, como fechas, lugares, el desarrollo de una sigla, el nombre de un autor o de una obra citados, etc.

3. Para mostrar que algunos aspectos del texto pueden tener más de una opción o posibilidad: En el documento se indicará(n) el (los) día(s) en que haya tenido lugar la baja; Se necesita chico(a) para repartir pedidos. Como se ve en los ejemplos, los paréntesis que añaden segmentos van pegados a la palabra a la que se refieren. En este uso, la barra (/) también sirve.

4. Para encerrar, en las obras teatrales, las acotaciones del autor o los apartes de los personajes.

5. Las letras o números que introducen elementos de una clasificación o enumeración pueden escribirse entre paréntesis o, más frecuentemente, seguidas solo del paréntesis de cierre.

Combinación con otros signos

1. Los signos de puntuación correspondientes al período en el que va inserto el texto entre paréntesis se colocan siempre después del paréntesis de cierre. No debe colocarse ningún signo adicional solo por la presencia del texto entre paréntesis, aunque la oración se extienda mucho, ya que no supone ningún cambio en la estructura de la oración.

2. El texto contenido dentro de los paréntesis tiene una puntuación independiente, así que deben escribirse los signos de puntuación que sean necesarios; además, si el enunciado entre paréntesis es interrogativo o exclamativo, los signos de interrogación o de exclamación —de apertura y de cierre— deben colocarse dentro de los paréntesis.

3. Independientemente de que el texto entre paréntesis abarque todo el enunciado o solo parte de él, el punto se colocará siempre detrás del paréntesis de cierre: Se fue dando un portazo. (Creo que estaba muy enfadado).

Punto

Su uso principal es señalar gráficamente la pausa que marca el final de un enunciado —que no sea interrogativo o exclamativo—, de un párrafo o de un texto. Se escribe sin separación de la palabra que lo precede y separado por un espacio de la palabra o el signo que lo sigue.

Tiene tres usos lingüísticos principales, y recibe tres nombres distintos en cada uno, que son confundidos y mezclados en un cierto número de ocasiones:

Cuando una frase u oración acaba y a continuación se va a expresar algo que tiene relación con lo explicado anteriormente, se emplea el punto y seguido —nombre más lógico y recomendable que el también usual de *punto seguido—.

Cuando se va a tratar de algo con cierta diferencia, puede cerrarse y terminarse el párrafo con el punto y aparte.

Cuando el texto termina, el último punto se denomina punto final. No es correcta la denominación *punto y final, creada por analogía de las correctas punto y seguido y punto y aparte.

Tiene dos usos más:

Debe escribirse un punto abreviativo después de las abreviaturas, con muy pocas excepciones; no es correcto escribir la gran mayoría de abreviaturas (‘tipo de abreviación que consiste en la representación gráfica reducida de una palabra mediante la supresión de letras finales o centrales’) sin punto.

Actualmente las siglas no llevan puntos entre las letras que las componen para agilizar y reducir el texto, pero se admite su uso; si se emplean, deben escribirse, evidentemente, después de cada palabra abreviada o sigla, incluida la última.

Combinación con otros signos

El punto debe escribirse siempre detrás o después de las comillas, los paréntesis y las rayas de cierre, incluso aunque antes de ellos haya una abreviatura, puntos suspensivos o un signo de puntuación con valor de cierre, como el signo de exclamación, el de interrogación

No debe escribirse punto tras los signos de cierre de interrogación o de exclamación, aunque con ellos termine el enunciado, pues ya contienen punto.

Si el punto de una abreviatura coincide con el punto de cierre del enunciado, solo debe escribirse un punto, nunca dos. Lo mismo ocurre con las siglas en el caso de que se escriban con puntos.

Evidentemente, nunca se escribe otro punto tras los puntos suspensivos cuando estos cierran un enunciado (solo deben escribirse tres puntos).

Usos no lingüísticos

Para separar las horas de los minutos cuando se expresan en números; para este uso, también pueden emplearse los dos puntos.

Para separar el día, mes y año en las fechas expresadas numéricamente; también pueden emplearse el guion o la barra.

En los números escritos con cifras, la normativa internacional establece el uso de la coma para separar la parte entera de la parte decimal; aunque también se acepta el uso del punto, propio de países de habla inglesa y extendido en algunos países hispanoamericanos.

Usos incorrectos

Aunque todavía es práctica común en los números escritos con cifras separar los millares, millones, etc., mediante un punto (o una coma, en los países en que se emplea el punto para separar la parte entera de la decimal), la norma internacional establece que se prescinda de él. Para facilitar la lectura de estos números, cuando constan de más de cuatro cifras se recomienda separar estas mediante espacios por grupos de tres, contando de derecha a izquierda. Esta recomendación no debe aplicarse en documentos contables ni en ningún tipo de escrito en que la separación arriesgue la seguridad. No se utiliza nunca esta separación, ni tampoco el punto, en la expresión numérica de los años, en la numeración de páginas, portales de vías urbanas y códigos postales, ni en los números de artículos, decretos o leyes.

Los símbolos (N, km, m, min, s, EUR…), a diferencia de las abreviaturas, no llevan nunca punto.

Nunca se escribe punto tras los títulos y subtítulos de libros, artículos, capítulos, obras de arte, etc., cuando aparecen aislados y son el único texto del renglón.

Comillas

Las comillas son signos ortográficos, y se usan tres tipos en la lengua española: las comillas angulares, también llamadas españolas o latinas (« »), las inglesas (“ ”) y las simples (‘ ’). Según parece, la mayoría de la gente no tiene ni idea de la existencia de las angulares, y eso que son muy importantes… Aparte de por otras razones, disponemos actualmente de estos tres tipos por una fundamental: para diferenciar las partes entrecomilladas dentro de otras partes ya entrecomilladas; se usan las comillas angulares como primer recurso, las inglesas como segunda opción y las simples como último uso; por ejemplo: «Antonio me dijo: “Vaya ‘cacharro’ que se ha comprado Julián”». Aunque es infrecuente necesitar tanto entrecomillado junto, si se diera el caso no tendríamos problemas si solemos emplear las angulares primero; pero si usamos primeramente las inglesas podríamos encontrarnos con problemas.

En los teclados, por influjo de la lingüística de Estados Unidos, no vienen configuradas predeterminadamente las angulares para escribirlas con una sola tecla, así que hay que usar otros métodos, como mantener presionada la tecla Alt y pulsar en el teclado numérico (el de la derecha; ¡asegúrate de que está activado!) 174 para las de apertura y 175 para las de cierre.

Alguien podría creer que la elección entre angulares e inglesas como primer recurso para entrecomillar es aparentemente subjetivo, y va según los gustos y personalidad del usuario; sin embargo, desde siempre, en absolutamente todos los libros —incluso hasta en los catalanes y en los de alguna que otra lengua más— serios o formales y de una cierta calidad se emplean como primera opción las angulares. Para escribir a mano es posible que las inglesas e incluso las simples sean más fáciles de escribir, pero empleando un ordenador no cuesta tanto teclear un poco más a cambio de quedar estupendamente y hacer lo correcto.

Hay unos casos concretos para hacer uso de un determinado tipo de comillas, y esto ya es mucho menos opcional:

Para mostrar que el texto es una cita textual: Paco dijo: «¡Al fin he conseguido dejar el tabaco!».

En obras literarias, para enmarcar los textos que reproducen de forma directa los pensamientos de los personajes.

Para indicar que una palabra o expresión es impropia, vulgar, procede de otra lengua o se utiliza irónicamente o con un sentido especial; en estos casos se recomienda hacer uso de la cursiva.

Cuando en un texto escrito a mano se comenta un término desde el punto de vista lingüístico, este se escribe entrecomillado, pero únicamente cuando no puede hacerse uso de la cursiva, preferible en estos casos: La palabra «cándido» es esdrújula.

En obras de carácter lingüístico, las comillas simples se utilizan para enmarcar los significados: La voz apicultura está formada a partir de los términos latinos apis ‘abeja’ y cultura ‘cultivo, crianza’.

Se usan las comillas para citar el título de un artículo, un poema, un capítulo de un libro, un reportaje o, en general, cualquier parte dependiente dentro de una publicación; los títulos de los libros, por el contrario, se escriben en cursiva.

Y estas siguientes son las normas para escribirlas en combinación con otros signos:

Aunque haya un fragmento entrecomillado, los signos de fuera se escriben normalmente:
Sus palabras fueron: «No lo haré»; pero al final nos ayudó.
¿De verdad ha dicho «hasta nunca»?

El texto que va dentro de las comillas tiene una puntuación independiente y lleva sus propios signos ortográficos. Por eso, si el enunciado entre comillas es interrogativo o exclamativo, los signos de interrogación y exclamación se escriben dentro de las comillas:
Le preguntó al conserje: «¿Dónde están los baños, por favor?». 
«¡Qué ganas tengo de que lleguen las vacaciones!», exclamó.

De esta regla debe excluirse el punto, que se escribirá detrás de las comillas de cierre cuando el texto entrecomillado ocupe la parte final de un enunciado o de un texto (ver el caso siguiente).

Cuando lo que va entrecomillado es el final de un enunciado o de un texto, debe colocarse punto detrás de las comillas de cierre, incluso si delante de las comillas va un signo de cierre de interrogación o de exclamación, o puntos suspensivos:
«No está el horno para bollos». Con estas palabras zanjó la discusión y se marchó.
«¿Dónde te crees que vas?». Esa pregunta lo detuvo en seco.
«Si pudiera decirle lo que pienso realmente…». A Pedro no le resultaba fácil hablar con sinceridad.

Lo mismo ocurre en los casos de la raya y el paréntesis, que también son signos de puntuación dobles; es decir, que se componen de uno de apertura y otro de cierre.