Por qué palabras como infrarrojo se escriben con erre doble

Sabemos que cuando una palabra comienza por erre, no se escribe doble aunque el sonido sea siempre /rr/ y no /r/, como en rodilla, que se pronuncia [rrodílla] (como en burro [búrro]) y no [rodílla] (como en toro [tóro]).

¿Por qué palabras como infrarrojo se escriben con erre doble? Es muy sencillo, en realidad.

Esta regla de escribir únicamente una erre para el sonido /rr/ se aplica en todos los casos en los que la erre se encuentre al comienzo de la palabra. Pero no en el resto de situaciones, donde la regla ya no tiene razón de ser.

Por ejemplo, cuando a las palabras que comienzan por erre se les aplica un prefijo o elemento compositivo (y se convierten así en palabras compuestas), como contrarreloj, irracional, matarratas

En estos casos la erre, y el sonido /rr/ que representa, se encuentra entre otras letras y sonidos, por lo que debe escribirse siempre erre doble para mantener el sonido /rr/; de lo contrario, se pronunciaría /r/.

Por ejemplo, agreguemos el prefijo infra– al vocablo rojo para crear una palabra nueva:

infra- + rojo = infrarrojo [infrarrójo]

No es correcto escribir *infrarojo sencillamente porque se pronunciaría [infrarójo] (con sonido /r/ como en viral [birál]), lo cual no existe.

contra- + reloj = contrarreloj

i- + racional = irracional

mata- + ratas = matarratas

Lo mismo ocurre, evidentemente, cuando un prefijo o elemento compositivo acabado en –r se une al vocablo que comienza por r-:

super- + rápido = superrápido

Véase también
Prefijos (simple)
Prefijos: normas y excepciones
La letra erre en el Diccionario panhispánico de dudas en línea

Números ordinales abreviados: consideraciones vitales

Este artículo complementa a mi artículo completo sobre los métodos de abreviación y los símbolos y a la lista de abreviaciones y símbolos comunes y consideraciones vitales.La razón de ser de este artículo surge de la relativamente frecuente confusión que parece existir al emplear abreviaturas, en este caso en relación a los números ordinales, que a menudo se abrevian innecesariamente y de manera, además, incorrecta.

• La expresión ordinal viene de orden y significa ‘perteneciente o relativo al orden’, por lo que no debe confundirse con cardinal. Los números ordinales son aquellos que denotan una posición respecto de otra, mientras que los cardinales son aquellos números que representan una cantidad determinada; por ejemplo, quinto es ordinal, cinco es cardinal.

No deben confundirse como ordinales las formas propias de los numerales fraccionarios o partitivos, aunque haya algunas expresiones en apariencia iguales en ambos significados. Como se ha explicado, los números ordinales indican posición, mientras que los fraccionarios representan en cuántas partes se divide un total. Así, para garantizar la coherencia en ningún caso debe decirse, por ejemplo, *el catorceavo piso en lugar de el decimocuarto piso; aunque décimo, por ejemplo, se dice igual: décimo piso.

• Como con el resto de métodos de abreviación, debemos siempre preguntarnos y considerar si la abreviación es realmente necesaria. En la mayoría de casos no lo es, pues las abreviaturas solo deberían emplearse, como norma general, en textos donde el ahorro de espacio sea imperativo. Así, siempre que sea posible debemos escribir la expresión completa (por ejemplo, vigesimoquinto en lugar de 25.º).

Las abreviaturas deben llevar en prácticamente todos los casos punto abreviativo, y los números ordinales en forma de abreviatura no son excepcionales, así que el punto debe escribirse siempre, y se coloca entre la cifra y la letra volada: 7.º (séptimo). De lo contrario, además de no ser una escritura coherente con la norma, algunas expresiones podrían confundirse con otras, como los números ordinales con o volada (º) con cantidades con el símbolo de grados (°), ya que ambos elementos son muy parecidos. Lo que aparece pulsando el botón a la izquierda del 1 en el teclado es una o volada; el símbolo de los grados puede escribirse, entre otras maneras, manteniendo Alt y pulsando 0176 en el teclado numérico. Las letras voladas pueden escribirse subrayadas o sin subrayar según la tipografía o la preferencia, pero debe escribirse siempre el punto en cualquier caso, ya que, contrariamente a una creencia popular, la norma establece claramente que subrayar no exime de escribir el punto. Para más simplicidad y claridad, personalmente recomiendo no subrayar nunca las letras voladas de las abreviaturas de números ordinales, ya que no tiene ninguna utilidad.

Debe haber siempre concordancia entre las letras voladas de la abreviatura y el contexto de la expresión abreviada. Las letras voladas son en la mayoría de casos la o (º) o la a (ª), aunque en algunos casos, como la apócope primer en lugar de primero, o tercer en lugar de tercero, se escriben las dos últimas letras, 1.er, 3.er, 21.er, 23.erDe la misma manera que no debe emplearse la o para formas femeninas ni la a para formas masculinas, no debe utilizarse la º ni la ª para formas apocopadas o en plural, sino er u os/as, respectivamente. Si no fuera posible escribir letras voladas o no se supiera cómo (ver más abajo), la expresión numérica podría abreviarse como números romanos o, mejor, escribirse de manera completa (método que también evita el uso superfluo de abreviaturas).

No es correcto escribir en español al modo de las abreviaciones inglesas, por ejemplo, 1st, 2nd, 3rd, 7th…, por ser totalmente innaturales e incoherentes en castellano.

• En el caso de los números ordinales, pueden abreviarse usando también números romanos: por ejemplo, IV por cuarto. Este uso de los números romanos, sin embargo, se limita tradicionalmente a casos concretos como la expresión de siglos, dinastías, títulos…

• Sin embargo, no deben mezclarse bajo ningún concepto los elementos gráficos de las abreviaturas con los números romanos. Así, es totalmente incorrecto escribir números romanos con letras voladas.

Aunque los ordinales estén expresados en forma de abreviatura, o en números romanos, deben leerse como ordinales, y no como cardinales. Algunos hablantes leen los números ordinales abreviados como cardinales en algunos casos, especialmente a partir del décimo, por ser este método más sencillo y rápido. Por ejemplo, siglo VI debería leerse siglo sexto, aunque también podría decirse siglo seis (siglo número seis), pero no sería recomendable por ser un número ordinal (escrito abreviado en números romanos), y especialmente por ser menor de diez.

No es correcto emplear números inequívocamente ordinales como cardinales, estén abreviados o no; por ejemplo, puede decirse piso (número) seis, pero no *seis piso (debería ser sexto piso); de esta norma pueden excluirse excepcionalmente acontecimientos, aniversarios o celebraciones: aniversario (número) veintidós, o veintidós aniversario, aunque mejor vigesimosegundo aniversario.

Escritura de letras voladas en ordenadores

Para escribir er o cualquier otro carácter como letra volada puede usarse el siguiente código HTML:

HTML voladas

Sin embargo, este método evidentemente solo sirve para tal lenguaje informático, por lo que en cada caso deberá considerarse la mejor manera de escribir la expresión.

En algunos programas procesadores de texto como Word esto puede conseguirse cambiando el estilo de la selección (en este caso er) a Superíndice. No debemos referirnos, sin embargo, a las letras voladas como superíndice.

Véase también
Abreviaturas, siglas, acrónimos y símbolos: lista y consideraciones vitales
Abreviaturas, siglas, acrónimos y símbolos
Los números ordinales en el Diccionario panhispánico de dudas en línea
Los números cardinales en el Diccionario panhispánico de dudas en línea

Última edición: 11 de marzo de 2016.

Un par de cuestiones importantes sobre Tyrannosaurus rex

Tyrannosaurus rex, uno de los grandes dinosaurios carnívoros, extinto hace millones de años y popularizado por la novela Parque Jurásico (Jurassic Park) y sobre todo más tarde por la adaptación al cine de Steven Spielberg, sufre actualmente de un par de confusiones: una temporal y otra lingüística. La temporal se originó precisamente por esas obras que he mencionado, por deducción errónea de los lectores y espectadores fruto de su falta de conocimientos en el tema, y quizá porque el propio nombre de las obras llama de por sí a confusión sin más explicaciones; la lingüística solo afecta (que yo sepa) a la lengua española, y es resultado, más que de ignorancia, de no pensar lo suficiente.

Para la propia escritura de este artículo, primero voy a aclarar la parte lingüística. Tyrannosaurus rex es el nombre científico oficial de la especie de este dinosaurio. Es una mezcla de expresiones griegas y latinas (para más información sobre esto visita cualquier enciclopedia o libro especializado). El problema aparece cuando se intenta adaptar o traducir el nombre al español, que se hace a medias. Lamentablemente se dice muchas veces *tiranosaurio rex (sobre todo en documentales…), cuando esa expresión es inadecuada, pues traduce o adapta Tyrannosaurus, pero deja rex (latín) intacta. Es bien sencillo: o decimos Tyrannosaurus rex, o tiranosaurio rey o, simplemente, tiranosaurio. Así, pues, es bien evidente y creo que queda claro que *tiranosaurio rex es una expresión incorrecta e inadecuada, y por consiguiente se desaconseja totalmente su uso.

Ahora pasemos a la segunda cuestión, más vital incluso (los pobres tiranosaurios estarán, allá donde estén, indignados de ver cómo se los malinterpreta). A pesar del jurásico del título de la novela y la película, no todos los dinosaurios del parque estuvieron presentes en ese período. De hecho, Tyrannosaurus rex surgió a finales de la era siguiente, el Cretácico. Así pues, no vivió durante el Jurásico.

Cómo traducir del inglés expresiones con el adverbio tan

No es raro ver que se escriben incorrectamente las frases u oraciones en las que tan está presente cuando las mismas son traducciones de expresiones en inglés en las que aparece el vocablo so. Muchas frases u oraciones resultantes de la traducción están incompletas, les falta una parte importante del significado.

Hay varias maneras de traducir una misma expresión, pero simplificando diremos que como norma general las frases u oraciones traducidas que contengan el adverbio tan —cuando se usa para modificar, encareciéndola en proporción relativa, la significación del adjetivo, el adverbio o el participio— deben acabar con puntos suspensivos, o bien sustituirlo por muy.

Como la mejor manera de que se entienda algo que puede ser complicado es poner ejemplos, a continuación expongo unos cuantos para que se comprendan los conceptos rápida y fácilmente:

Original en inglés: It looked so real.
Mala traducción: *Parecía tan real.
Buena traducción: Parecía tan real…
Posible significado completo: Parecía tan real que daba miedo.
Mejor traducción: Parecía muy real.

Original en inglés: I am so happy!
Mala traducción: *¡Estoy tan contento!
Buena traducción: ¡Estoy tan contento…!
Posible significado completo: ¡Estoy tan contento que no me lo creo!
Mejor traducción: ¡Estoy muy contento!

Sencillamente, la frase *Parecía tan real no tiene sentido porque está incompleta, le falta el significado que le confieren los puntos suspensivos (indicar que está inacabada, en suspensión) o, alternativamente, el adverbio muy. Lo mismo ocurre con todas las del mismo tipo. Como puede observarse, con el simplísimo acto de colocar puntos suspensivos una expresión incompleta e inadecuada puede convertirse en correcta automáticamente. En la mayoría de estos casos, el adverbio muy también funciona perfectamente, aunque está a discreción del traductor —dependiendo siempre del contexto y la intención— escoger los puntos suspensivos o muy.

Extranjerismos: lista de equivalentes en español

Este artículo pretende ser una recopilación en forma de lista de los extranjerismos más habituales en la lengua española, para que todo el mundo pueda conocerlos de manera rápida y sencilla, y evitarlos.

Aunque suele dejarse a discreción del traductor —que se ve muy influenciado por el hábito— decidir qué vocablos o expresiones no necesitan ser traducidas, siempre es aconsejable y conveniente intentar traducir todos los elementos al idioma deseado. Sin embargo, hay algunos casos en los que hay un auténtico vacío en el léxico para denotar significados concretos —o se carece de una expresión razonablemente corta y por consiguiente eficiente para expresarlos—, por lo que, en última instancia y después de un proceso en el que la expresión se deja provisionalmente en la forma original (los extranjerismos crudos), ha de recurrirse necesariamente a la adaptación gráfica y fonética de los términos extranjeros; salvo en estos casos concretos, por norma general no se considera adecuado ni recomendable dejar las palabras extranjeras ordinarias en su forma original para evitar complicaciones de comprensión y pronunciación al concurrir dos sistemas distintos y diferentes en el mismo ámbito, cuando el usuario conoce únicamente uno de ellos, además de la contaminación arbitraria de unas lenguas en favor de otras.

Aun así, la mayoría de idiomas que conviven con otras lenguas albergan en su léxico más fundamental derivaciones de términos y expresiones de origen foráneo, ya que se producen históricamente intercambios arbitrarios de expresiones en favor de otras, por lo que prácticamente ninguna lengua es pura. Al margen de dilucidar hasta qué punto es conveniente semejante mezcolanza de propiedades entre lenguas, lo que dicta —o debería dictar— el sentido común de todo hablante es preservar siempre que sea posible los atributos del propio idioma para evitar una deformación excesiva e innecesaria que, en último término, podría poner en serio riesgo la integridad del código lingüístico como una lengua diferenciada y con propiedades únicas que es recomendable preservar.

En muchos casos se deja el término original sin traducir (como extranjerismo crudo y, por consiguiente, entrecomillado o preferiblemente en cursiva) porque el hablante no conoce un equivalente adecuado en la propia lengua. Son precisamente estos casos —que podría decirse que son la mayoría— los que pretende evitar este artículo mediante la lista que se expone a continuación.

Sin más preámbulos: la lista muestra, en primer lugar, el término extranjero y, a continuación, algunas de las expresiones españolas con las que podría y debería sustituirse:

best seller: superventas.
• cast, casting: reparto, audición.
• (to) check: comprobar, revisar.
• (to) click (informática): pulsar; clic, clicar.
• driver (informática): controlador.
mail/email: correo electrónico, correo, mensaje, dirección de correo, cibercorreo, ciberdirección, cibermensaje.
• flash: destello.
• frame (vídeo): fotograma.
• hall: vestíbulo.
• interface: interfaz, pl. interfaces (género femenino).
jeep: todoterreno.
• jogging/footing: correr.
link: enlace, vínculo.
• manager: director, gerente, administrador, director técnico, representante, agente, apoderado, gestor.
• mouse/mice: ratón.
• online: en línea.
parking: aparcamiento.
• pixel: píxel, pl. píxeles.
• (to) reset: reinicio, reiniciar.
• server: servidor.
• single (música): sencillo.
• shock: choque, conmoción, impacto, sorpresa, sacudida…
• show: espectáculo, representación, actuación, exhibición.
• spoiler (‘revelar o anticipar indebidamente hechos importantes de una historia’): destripe.
test: prueba, cuestionario, examen, análisis, control, comprobación.
váter (pésima adaptación de water[-closet] que debe evitarse a toda costa): lavabo, inodoro, retrete, servicio, cuarto de baño, baño, aseo, escusado (no excusado)…
zombie: zombi, pl. zombis.

Véase también
Extranjerismos

Última edición: 19 de octubre de 2017.

Formas correctas e incorrectas (vulgarismos)

En este artículo voy a exponer una lista de términos (adjetivos, sustantivos, formas verbales…) que algunas veces se pronuncian erróneamente, y voy a explicar cuáles son las formas correctas de cada uno y, si es necesario, alguna explicación para que se comprenda mejor.

Vulgarismo: *equids, *equics, etc.
Forma correcta: equis.

Vulgarismo: *preveer.
Forma correcta: prever.
Razón: Es incorrecta la grafía *preveer, debida al cruce con proveer.

Vulgarismo (ejemplo): *cantastes.
Forma correcta: cantaste.
Razón: Las formas de la segunda persona del singular del pretérito perfecto simple nunca llevan –s final.

Vulgarismo (ejemplo): *cantemos (refiriéndose a un hecho del pasado).
Forma correcta: cantamos.
Razón: No deben confundirse las formas del modo indicativo (concretamente el pretérito perfecto simple) con las del subjuntivo, pues tienen significados diferentes.

Vulgarismo: *habemos (refiriéndose a nosotros).
Forma correcta: hemos, somos o estamos (según el caso).
Razón: En la lengua culta actual, la primera persona del plural del presente de indicativo del verbo haber es hemos, y no la arcaica habemos, cuyo uso en la formación de los tiempos compuestos de la conjugación es hoy un vulgarismo propio del habla popular que debe evitarse en el habla culta. También debe evitarse en el habla culta el uso de habemos con el sentido de ‘somos o estamos’, puesto que el verbo haber, cuando se emplea para denotar la presencia o existencia de personas o cosas, es impersonal y, como tal, se usa solo en tercera persona del singular. Por lo tanto, si quien habla desea incluirse en la referencia, no debe emplear el verbo haber en primera persona del plural, como se hace a veces en el habla popular, recurriendo, para el presente de indicativo, a la forma habemos. Solo es admisible hoy en la lengua culta el uso de la forma habemos como primera persona del plural del presente de indicativo de la expresión coloquial habérselas con una persona o cosa (‘enfrentarse a ella o tratar con ella a la fuerza’).

Vulgarismo: *haiga.
Forma correcta: haya.
Razón: La única forma correcta del presente de subjuntivo del verbo haber es haya.

Vulgarismo: *transtorno.
Forma correcta: trastorno.
Razón: El prefijo trans– se reduce muchas veces a tras– por la tendencia del sistema de la lengua española a simplificar varias consonantes seguidas; hay casos en los que ambas formas son aceptables, pero en otros solo una lo es. En este caso de trastornar, trastorno y sus derivados solo se aceptan las formas simplificadas.

Vulgarismo: *líbido (con el sentido de ‘deseo sexual’).
Forma correcta: libido.
Razón: No es correcta la forma esdrújula *líbido, debida al influjo del adjetivo lívido (‘amoratado’ o ‘pálido’), con el que no debe confundirse.

Vulgarismo: *asín.
Forma correcta: así.

Vulgarismo: *inflingir.
Forma correcta: infligir.
Razón: La forma *inflingir no es correcta porque no existe etimológicamente, ya que se debe al cruce con el verbo infringir, con el que a veces incluso se confunde.

Vulgarismos: *taxis (para referirse al singular), *tasis.
Forma correcta: taxi.
Razón: Solo hay una forma para ‘automóvil de alquiler con conductor, provisto de taxímetro’, y es taxi, con x y en singular o plural según corresponda. No debe usarse el plural taxis como forma de singular: *un taxis.

Vulgarismo: *si un caso.
Forma correcta: si acaso.
Razón: Esta expresión se corrompió en algún momento por alguna razón, dando como resultado dos formas, la original y una derivada incorrecta e incoherente.

Vulgarismo: *périto.
Forma correcta: perito.

Vulgarismo: *especimen.
Forma correcta: espécimen.
Razón: La confusión se origina en que el plural es especímenes, por lo que algunos deducen erróneamente que la palabra original en singular mantiene la posición del acento y es *espeCImen. Algo similar ocurre con régimen, sustantivo que suele pronunciarse correctamente en singular a pesar de que su plural sea regímenes, no *régimenes, como a veces se malpronuncia.

Vulgarismo (ejemplo): *las miles de personas.
Forma correcta: los miles de personas.
Razón: El artículo los se refiere a miles (género masculino), no a personas.

Vulgarismo (ejemplo): *veintiún personas.
Forma correcta: veintiuna personas.
Razón: El numeral veintiuno (que no debe apocoparse en casos como este) y el sustantivo personas deben concordar en género.

Véase también
Vocabulario: confusiones frecuentes
Concordancia gramatical: Veintiuna personas
Concordancia gramatical: Los miles de personas

Última edición: 11 de noviembre de 2014.