Attrezzo, atrezo o utilería, no *atrezzo

Veamos lo que dice la Real Academia Española y la Asociación de Academias de la Lengua Española al completo sobre este asunto en su Diccionario panhispánico de dudas:atrezo.
Adaptación gráfica de la voz italiana attrezzo, ‘conjunto de objetos y enseres necesarios para una representación escénica’: «Pondrán a disposición de los actores […] los escasos elementos de atrezo que necesitan» (GmzArcos Queridos [Esp. 1994]). Es inadmisible la grafía *atrezzo, que no es ni italiana ni española. Aunque se admite el uso del italianismo adaptado, no debe olvidarse la existencia de la voz española utilería, que significa lo mismo y es la usada con preferencia en el español americano.

Así pues, para referirse al conjunto de objetos y enseres que se emplean en un escenario teatral o cinematográfico debemos usar los términos utilería, atrezo [atrézo, atréso] o la original attrezzo [atrétso], que se escribirá en cursiva por tratarse de un extranjerismo (y por consiguiente no es la opción más recomendable) o, si no es posible, entrecomillado, y siempre con dos t, pues la forma híbrida *atrezzo, a pesar de usarse frecuentemente, es una grafía inadecuada e «inexistente», como suele decirse en el habla coloquial.

También podría usarse la forma atretso, que aunque prácticamente no se usa (al menos todavía), es la adaptación que conserva la pronunciación más cercana a la original.

Véase también
Pronunciación y adaptación del dígrafo italiano zz

Última edición: 14 de marzo de 2014.

Cómo traducir del inglés expresiones con el adverbio tan

No es raro ver que se escriben incorrectamente las frases u oraciones en las que tan está presente cuando las mismas son traducciones de expresiones en inglés en las que aparece el vocablo so. Muchas frases u oraciones resultantes de la traducción están incompletas, les falta una parte importante del significado.Hay varias maneras de traducir una misma expresión, pero simplificando diremos que como norma general las frases u oraciones traducidas que contengan el adverbio tan —cuando se usa para modificar, encareciéndola en proporción relativa, la significación del adjetivo, el adverbio o el participio— deben acabar con puntos suspensivos, o bien sustituirlo por muy.

Como la mejor manera de que se entienda algo que puede ser complicado es poner ejemplos, a continuación expongo unos cuantos para que se comprendan los conceptos rápida y fácilmente:

Original en inglés: It looked so real.
Mala traducción: *Parecía tan real.
Buena traducción: Parecía tan real…
Posible significado completo: Parecía tan real que daba miedo.
Mejor traducción: Parecía muy real.

Original en inglés: I am so happy!
Mala traducción: *¡Estoy tan contento!
Buena traducción: ¡Estoy tan contento…!
Posible significado completo: ¡Estoy tan contento que no me lo creo!
Mejor traducción: ¡Estoy muy contento!

Sencillamente, la frase *Parecía tan real no tiene sentido porque está incompleta, le falta el significado que le confieren los puntos suspensivos (indicar que está inacabada, en suspensión) o, alternativamente, el adverbio muy. Lo mismo ocurre con todas las del mismo tipo. Como puede observarse, con el simplísimo acto de colocar puntos suspensivos una expresión incompleta e inadecuada puede convertirse en correcta automáticamente. En la mayoría de estos casos, el adverbio muy también funciona perfectamente, aunque está a discreción del traductor —dependiendo siempre del contexto y la intención— escoger los puntos suspensivos o muy.

Extranjerismos: lista de equivalentes en español

Este artículo pretende ser una recopilación en forma de lista de los extranjerismos más habituales en la lengua española, para que todo el mundo pueda conocerlos de manera rápida y sencilla, y evitarlos.

Aunque suele dejarse a discreción del traductor —que se ve muy influenciado por el hábito— decidir qué vocablos o expresiones no necesitan ser traducidas, siempre es aconsejable y conveniente intentar traducir todos los elementos al idioma deseado. Sin embargo, hay algunos casos en los que hay un auténtico vacío en el léxico para denotar significados concretos —o se carece de una expresión razonablemente corta y por consiguiente eficiente para expresarlos—, por lo que, en última instancia y después de un proceso en el que la expresión se deja provisionalmente en la forma original (los extranjerismos crudos), ha de recurrirse necesariamente a la adaptación gráfica y fonética de los términos extranjeros; salvo en estos casos concretos, por norma general no se considera adecuado ni recomendable dejar las palabras extranjeras ordinarias en su forma original para evitar complicaciones de comprensión y pronunciación al concurrir dos sistemas distintos y diferentes en el mismo ámbito, cuando el usuario conoce únicamente uno de ellos, además de la contaminación arbitraria de unas lenguas en favor de otras.

Aun así, la mayoría de idiomas que conviven con otras lenguas albergan en su léxico más fundamental derivaciones de términos y expresiones de origen foráneo, ya que se producen históricamente intercambios arbitrarios de expresiones en favor de otras, por lo que prácticamente ninguna lengua es pura. Al margen de dilucidar hasta qué punto es conveniente semejante mezcolanza de propiedades entre lenguas, lo que dicta —o debería dictar— el sentido común de todo hablante es preservar siempre que sea posible los atributos del propio idioma para evitar una deformación excesiva e innecesaria que, en último término, podría poner en serio riesgo la integridad del código lingüístico como una lengua diferenciada y con propiedades únicas que es recomendable preservar.

En muchos casos se deja el término original sin traducir (como extranjerismo crudo y, por consiguiente, entrecomillado o preferiblemente en cursiva) porque el hablante no conoce un equivalente adecuado en la propia lengua. Son precisamente estos casos —que podría decirse que son la mayoría— los que pretende evitar este artículo mediante la lista que se expone a continuación.

Sin más preámbulos: la lista muestra, en primer lugar, el término extranjero y, a continuación, algunas de las expresiones españolas con las que podría y debería sustituirse:

best seller: superventas.
• cast, casting: reparto, audición.
• (to) check: comprobar, revisar.
• (to) click (informática): pulsar; clic, clicar.
• driver (informática): controlador.
mail/email: correo electrónico, correo, mensaje, dirección de correo, cibercorreo, ciberdirección, cibermensaje.
• flash: destello.
• frame (vídeo): fotograma.
• hall: vestíbulo.
• interface: interfaz, pl. interfaces (género femenino).
jeep: todoterreno.
• jogging/footing: correr.
link: enlace, vínculo.
• manager: director, gerente, administrador, director técnico, representante, agente, apoderado, gestor.
• mouse/mice: ratón.
• online: en línea.
parking: aparcamiento.
• pixel: píxel, pl. píxeles.
• (to) reset: reinicio, reiniciar.
• server: servidor.
• single (música): sencillo.
• shock: choque, conmoción, impacto, sorpresa, sacudida…
• show: espectáculo, representación, actuación, exhibición.
• spoiler (‘revelar o anticipar indebidamente hechos importantes de una historia’): destripe.
test: prueba, cuestionario, examen, análisis, control, comprobación.
váter (pésima adaptación de water[-closet] que debe evitarse a toda costa): lavabo, inodoro, retrete, servicio, cuarto de baño, baño, aseo, escusado (no excusado)…
zombie: zombi, pl. zombis.

Véase también
Extranjerismos

Última edición: 19 de octubre de 2017.

Falsos amigos del inglés más destacados

Se llama falso amigo a cada una de las dos palabras que, perteneciendo a dos lenguas diferentes, se asemejan mucho en la forma, pero difieren en el significado. Seguro que ya sabías qué era, y probablemente te habrás encontrado con alguno.

La lista que expongo aquí abajo pretende solventar dudas y evitar errores indicando inequívocamente cuáles son las expresiones o vocablos que se asemejan en la forma, pero difieren en el significado, de dos grandes lenguas de la actualidad: nuestra amada lengua española y la muy internacional lengua inglesa, que a menudo confluyen y conviven y pueden presentar dudas y por consiguiente errores en el uso del código lingüístico por parte de los hablantes, especialmente aquellos que traducen textos.

Es triste que la mayoría de traductores profesionales tengan bastante conocimiento sobre varias lenguas, pero realmente no dominen ninguna de ellas lo suficiente, ni siquiera la nativa, y cometan errores e imprecisiones que pueden pasar desapercibidos por muchos lectores (los menos versados), cuyo subconsciente sí que almacena tales fallos y pueden resultar en numerosos errores y confusiones en el futuro; pero es incluso deprimente que algunos de esos traductores ni siquiera traducen, sino que, más bien, transcriben, esto es, copian el texto original traduciendo a la lengua deseada únicamente la mayoría de palabras y conservando inadecuadamente el sistema y las propiedades de la lengua de origen. Esta vaguedad e inadecuación en el proceso de traducción tiene como resultado un texto innatural, incorrecto, incoherente, confuso y difícil de entender a causa del intercambio inconveniente y arbitrario de propiedades, normas, tradiciones y significados de una lengua a otra: el uso de los signos auxiliares, de puntuación y la ortografía en general, modismos, falsos amigos, ortotipografía…

La mejor traducción es aquella que captura los mensajes de un texto en una lengua y plasma su significado esencial con las palabras, las expresiones, la ortotipografía y el sistema ortográfico propios de otra lengua de manera que nadie podría decir que tal texto se trata de una traducción, ni cuál es la lengua original. Para conseguir ese nivel de calidad, el traductor debe conocer ambas lenguas de manera suficiente en todos sus aspectos. Disponer de los recursos adecuados contribuye de manera significativa a la consecución de ese objetivo. Frecuentemente se ofrecen obras normativas y de ayuda, como la necesaria y utilísima página electrónica de la Real Academia Española con el Diccionario de la lengua española, el Diccionario panhispánico de dudas y demás obras y recursos electrónicos de consulta gratuita. La lista que proporciono a continuación es una recopilación, como ya he mencionado, de los términos semblantes más frecuentes de las lenguas inglesa y española que sin embargo tienen significados diferentes y se traducen, a veces, incorrectamente.

Sin más preámbulos, a continuación la lista muestra, en cada caso, primero el término inglés; a continuación, el vocablo español con el que podría confundirse y, por último y en negrita, el término equivalente adecuado en español:

eventually; *eventualmente (provisionalmente, casualmente, accidentalmente…);
finalmente

actually; *actualmente; realmente

advertise; *advertir; anunciar

agenda; *agenda (solo cierta acepción); planes, plan secreto, intenciones ocultas, fines oscuros, motivaciones secretas, objetivos ocultos…

asylum; *asilo; manicomio

balloon; *balón; globo

bigot; *bigote; intolerante

billion; *billón (‘un millón de millones’); mil millones

bizarre; *bizarro (‘valiente, generoso’…); extraño, grotesco

blank; *blanco; vacío

cabin; *cabina; cabaña

cartoon; *cartón; dibujos animados

casualty; *casualidad; baja, víctima

confident; *confidente; seguro (de uno mismo)

constipated; *constipado; estreñido

contest; *contestar; concurso

crane; *cráneo; grúa

date; *data; cita

deception; *decepción; engaño

dessert; *desierto; postre

dinner; *dinero; cena

embarrassed; *embarazada; avergonzado/a

estate; *estado; propiedad

excited; *excitado/a; emocionado/a

exit; *éxito; salida

fabric; *fábrica; tela

gender; *género (en personas, no palabras); sexo

horn; *horno; cuerno

influenza; *influencia; gripe

involve; *envolver; involucrar

mayor; *mayor; alcalde

media; *media; medios de comunicación

notice; *noticia; advertencia

pan; *pan; sartén

(to) quit; *quitar; abandonar

(to) realize; *realizar; darse cuenta

(to) record; *recordar; grabar

red; *red; rojo

(to) resume; *resumir; reanudar

retribution; *retribución (‘recompensa o pago de algo’); pena, castigo

rope; *ropa; cuerda, soga

sauce; *sauce (árbol); salsa

scenario; *escenario; guion

sensible; *sensible; sensato

target; *tarjeta; objetivo

topic; *tópico; tema, asunto

Nota: Para mayor simplicidad y claridad no he especificado el término inglés que equivaldría al falso amigo en español.

Última edición: 27 de julio de 2017.

Formas correctas e incorrectas (vulgarismos)

En este artículo voy a exponer una lista de expresiones que algunas veces se pronuncian o escriben erróneamente, y voy a explicar cuáles son las formas correctas de cada uno y, si es necesario, alguna explicación para que se comprenda mejor.

Vulgarismo: *equids, *equics, etc.
Forma correcta: equis.

Vulgarismo: *preveer.
Forma correcta: prever.
Razón: Es incorrecta la grafía *preveer, debida al cruce con proveer.

Vulgarismo (ejemplo): *cantastes.
Forma correcta: cantaste.
Razón: Las formas de la segunda persona del singular del pretérito perfecto simple nunca llevan –s final.

Vulgarismo (ejemplo): *cantemos (refiriéndose a un hecho del pasado).
Forma correcta: cantamos.
Razón: No deben confundirse las formas del modo indicativo (concretamente el pretérito perfecto simple) con las del subjuntivo, pues tienen significados diferentes.

Vulgarismo: *habemos (refiriéndose a nosotros).
Forma correcta: hemos, somos o estamos (según el caso).
Razón: En la lengua culta actual, la primera persona del plural del presente de indicativo del verbo haber es hemos, y no la arcaica habemos, cuyo uso en la formación de los tiempos compuestos de la conjugación es hoy un vulgarismo propio del habla popular que debe evitarse en el habla culta. También debe evitarse en el habla culta el uso de habemos con el sentido de ‘somos o estamos’, puesto que el verbo haber, cuando se emplea para denotar la presencia o existencia de personas o cosas, es impersonal y, como tal, se usa solo en tercera persona del singular. Por lo tanto, si quien habla desea incluirse en la referencia, no debe emplear el verbo haber en primera persona del plural, como se hace a veces en el habla popular, recurriendo, para el presente de indicativo, a la forma habemos. Solo es admisible hoy en la lengua culta el uso de la forma habemos como primera persona del plural del presente de indicativo de la expresión coloquial habérselas con una persona o cosa (‘enfrentarse a ella o tratar con ella a la fuerza’).

Vulgarismo: *haiga.
Forma correcta: haya.
Razón: La única forma correcta del presente de subjuntivo del verbo haber es haya.

Vulgarismo: *transtorno.
Forma correcta: trastorno.
Razón: El prefijo trans– se reduce muchas veces a tras– por la tendencia del sistema de la lengua española a simplificar varias consonantes seguidas; hay casos en los que ambas formas son aceptables, pero en otros solo una lo es. En este caso de trastornar, trastorno y sus derivados solo se aceptan las formas simplificadas.

Vulgarismo: *líbido (con el sentido de ‘deseo sexual’).
Forma correcta: libido.
Razón: No es correcta la forma esdrújula *líbido, debida al influjo del adjetivo lívido (‘amoratado’ o ‘pálido’), con el que no debe confundirse.

Vulgarismo: *asín.
Forma correcta: así.

Vulgarismo: *inflingir.
Forma correcta: infligir.
Razón: La forma *inflingir no es correcta porque no existe etimológicamente, ya que se debe al cruce con el verbo infringir, con el que a veces incluso se confunde.

Vulgarismos: *taxis (para referirse al singular), *tasis.
Forma correcta: taxi.
Razón: Solo hay una forma para ‘automóvil de alquiler con conductor, provisto de taxímetro’, y es taxi, con x y en singular o plural según corresponda. No debe usarse el plural taxis como forma de singular: *un taxis.

Vulgarismo: *si un caso.
Forma correcta: si acaso.
Razón: Esta expresión se corrompió en algún momento por alguna razón, dando como resultado dos formas, la original y una derivada incorrecta e incoherente.

Vulgarismo: *périto.
Forma correcta: perito.

Vulgarismo: *especimen.
Forma correcta: espécimen.
Razón: La confusión se origina en que el plural es especímenes, por lo que algunos deducen erróneamente que la palabra original en singular mantiene la posición del acento y es *espeCImen. Algo similar ocurre con régimen, sustantivo que suele pronunciarse correctamente en singular a pesar de que su plural sea regímenes, no *régimenes, como a veces se malpronuncia.

Vulgarismo (ejemplo): *las miles de personas.
Forma correcta: los miles de personas.
Razón: El artículo los se refiere a miles (género masculino), no a personas.

Vulgarismo (ejemplo): *veintiún personas.
Forma correcta: veintiuna personas.
Razón: El numeral veintiuno (que no debe apocoparse en casos como este) y el sustantivo personas deben concordar en género.

Véase también
Vocabulario: confusiones frecuentes
Concordancia gramatical: Veintiuna personas
Concordancia gramatical: Los miles de personas

Última edición: 15 de enero de 2020.

Un galicismo frecuente (sustantivo + a + infinitivo)

Hoy es frecuente leer y oír las estructuras sustantivo + a + infinitivo, que son calcos del francés. Mientras que en unos pocos casos son aceptables —aunque no recomendables—, en muchos otros son del todo inadecuados e innecesarios, como la mayoría de extranjerismos. Voy a exponer, de manera muy resumida, cuáles son las normas y directrices que hay que seguir. La información completa acerca del tema puede encontrarse en el Diccionario panhispánico de dudas, punto 3:

Si la preposición a admite su sustitución por las preposiciones por o para, o el relativo que, sin que sea necesario cambiar la estructura de la construcción y sin que cambie el significado, debe desecharse la construcción galicada: *Tenemos dos asuntos a tratar (mejor Tenemos dos asuntos que tratar); *No hay más asuntos a discutir (mejor No hay más asuntos que/por/para discutir). Con respecto al uso de por en lugar de a, es necesario señalar que la construcción con por posee un matiz significativo adicional; así, no es exactamente lo mismo cantidad por pagar que cantidad a pagar: cantidad por pagar es ‘cantidad que queda todavía por pagar’, e implica que se han satisfecho otros pagos anteriormente, mientras que cantidad a pagar es, simplemente, ‘cantidad que hay que pagar’.

El verbo en infinitivo debe ser transitivo, pues en tales construcciones el infinitivo tiene valor pasivo; por tanto, no son admisibles oraciones como *El lugar a pelear será las Vegas (pues no se dice *pelear un lugar, sino en un lugar); *La cuestión a hablar en la reunión es de escasa importancia (pues no se dice *hablar una cuestión, sino de o sobre una cuestión).

Por último, no hay que olvidar que, en muchos casos, su uso es superfluo y, por tanto, evitable; así, en una oración como *Pedro es un ejemplo a seguir para todos nosotros, la secuencia de infinitivo a seguir es prescindible: Pedro es un ejemplo para todos nosotros.