Consideraciones y escritura de símbolos como kB, MB, GB, kb, Mb, Gb

¿Nunca te has preguntado a qué se debe la diferencia al ver que las cifras que dicen los fabricantes de equipo digital y las que muestran la mayoría de programas —como los propios sistemas operativos— no son las mismas? Por ejemplo, si compras un disco duro de 500 GB (gigabytes) y lo conectas a tu equipo, ¡tu sistema operativo indica que solo tiene unos 465 GB!

En realidad la capacidad no es menor de lo prometido; lo que ocurre es que tanto empresas de hardware como autores de software tienen sus costumbres e ideas y ninguno de ellos parece informarse mejor, rectificar y mejorar su manera de hacer las cosas. Pero ¿quién tiene razón, o quién está menos equivocado?

Prefijos decimales y binarios

El mayor problema de este tema de los símbolos informáticos como kb, kB, Mb, MB, Gb, GB, kb/s, Mb/s, KiB, MiB, GiB… es que la mayoría de personas, muchos informáticos profesionales incluidos, no conocen de manera suficiente las unidades de medida de datos digitales, o los símbolos en general, y muy poco hace falta entonces para que se cree una caótica confusión de expresiones que está durando ya más de tres décadas.

k = kilo- = 1 000
M = mega- = 1 000 000
G = giga- = 1 000 000 000

Resulta que para los datos técnicos de hardware suele emplearse el sistema decimal, y no el binario, y por tanto se usan estos prefijos decimales; mientras que la mayoría de programas, que usan el sistema binario, también usan estos prefijos y los tratan como si fueran binarios, cuando en realidad no lo son. Es decir, los prefijos kilo-, mega-, giga-, tera-… son decimales.

En principio puede llegar a creerse (en ámbitos puramente informáticos) que 1 GB son 1 024 MB (megabytes) y no 1 000; o 1 MB son 1 024 kB (kilobytes) y no 1 000… Pero la realidad es que 1 GB son exactamente 1 000 MB, y 1 MB son 1 000 kB, según los auténticos significados de estos prefijos.

k = kilo- = 1 000

Hace ya unas décadas se acostumbraba a expresar la capacidad de cualquier dispositivo informático en K, y más recientemente en KB (ambos supuestamente simbolizando kilobyte), como símbolos adaptados a las nuevas tecnologías que empezaban ya a popularizarse. El problema es que K (mayúscula) en realidad significa ‘kelvin’, y no kilo-, que es siempre k (minúscula), y ni K ni KB están oficialmente aceptados por ninguna organización o convención como sinónimos de kilobyte. La única manera estándar de escribir kilobyte en forma de símbolo es kB; a pesar de todo esto, todavía hoy muchas personas confunden la K y la k y los símbolos pierden efectividad y significado al ser intercambiados constantemente.

Es por eso que la International Electrotechnical Commission intentó acabar allá por 1998 con la enorme confusión creando prefijos binarios:

kibi- = Ki
mebi- = Mi
gibi- = Gi
tebi- = Ti

Pero por lo visto, los kibibytes (KiB), los mebibytes (MiB), los gibibytes (GiB) y demás unidades binarias por alguna razón no han acabado de ser muy populares, lamentablemente. Así que actualmente los fabricantes de hardware suelen emplear prefijos decimales como decimales, y muchos creadores de software siguen utilizando, por alguna razón, prefijos decimales como binarios, perpetuando la consiguiente confusión entre el público.

¿Cuándo es k y cuándo K?

Según las normas y convenciones internacional y oficialmente aceptadas kilobyte se escribe con k minúscula porque es el símbolo del prefijo kilo-, por lo que debe escribirse kB, nunca *KB (que sería algo así como ¿kelvin byte?…). Ocurre lo mismo con kb (kilobit) y con todo el resto de usos del prefijo kilo-, como en km (kilómetro; no *Km), kHz (kilohercio; no *KHz), etcétera.

Hemos visto que k (kilo-) es un prefijo decimal que equivale a 1 000 unidades. Por ello, hay quienes quieren insisten en establecer K (mayúscula) como su versión binaria. Pero esto no sería en absoluto conveniente.

No se acepta K (mayúscula) como prefijo binario porque ya existen oficialmente los prefijos binarios, como se ha mencionado anteriormente desde 1998, para expresar cada cantidad con sus unidades concretas y correspondientes, que al tener más diferencias gráficas con los prefijos decimales evitarían mucho mejor cualquier mera confusión. La existencia de k y K hace muy frecuente la confusión entre ambos símbolos por su similitud gráfica, y si se aceptara K como prefijo binario la situación sería mucho más caótica si cabe. ¿Y qué pasaría con M (mega-), G (giga-)…? ¿Deberíamos tener dos formas muy parecidas también de cada uno, cambiando solo de mayúsculas a minúsculas, por ejemplo? Eso sería absurdo.

Por consiguiente, es mucho más recomendable usar los prefijos decimales como prefijos decimales, y los prefijos binarios ya asignados oficialmente como prefijos binarios.

Cabe destacar que k, al igual que el resto de símbolos que representan prefijos, no deben escribirse individualmente, sin otro elemento al que unirse: por ejemplo, 60 kg, no *60 k.

La diferencia entre b y B

Algo relativamente similar ocurre con los símbolos de bit (b) y byte (B), que lamentablemente se confunden e intercambian más de lo recomendable, con la consiguiente incertidumbre que puede llegar a generarse y los posibles errores que pueden cometerse. Esta confusión es mucho peor si cabe que todo lo comentado anteriormente, y a pesar de ser un tema mucho menos complejo, todavía no está libre de problemas. La diferencia entre ellos es bien clara: un byte son ocho bits.

b = bit
B = byte = 8 b

Habitualmente los bits se usan para expresar velocidad (por ejemplo, 100 Mb/s), mientras que los bytes se emplean para indicar capacidad de almacenamiento (por ejemplo, 500 GB).

Recordemos también que el por de, por ejemplo, megabit por segundo, se expresa con una barra (/), no con p, ya que este símbolo pertenece en realidad al prefijo pico– (0,000 000 000 001). Representar el por con p es por consiguiente incorrecto porque no es símbolo, pero tampoco abreviación, y recordemos igualmente que los símbolos solo pueden unirse con otros símbolos, y por tanto es incorrecto mezclar símbolos y otros elementos en la misma expresión.

En conclusión, opino que todos deberíamos acostumbrarnos a usar las formas binarias más a menudo, cuando sea adecuado. Pero lo más importante de todo es tener como mínimo el conocimiento necesario para no cometer errores. Eso sería lo más coherente y conveniente.

Saludos cibernéticos.

Véase también
Abreviaturas, siglas, acrónimos y símbolos: lista y consideraciones vitales
Abreviaturas, siglas, acrónimos y símbolos

Última edición: 15 de octubre de 2015.

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Motor de reacción, olla de presión…

La preposición que se emplea normalmente en español para introducir el complemento que expresa el modo o medio por el que funciona un determinado objeto es de: estufa de gas, cocina de leña, barco de vela.

En España está muy extendida la sustitución de de por a en algunos casos, como en olla a presión (mejor: olla de presión), avión a reacción (mejor: avión de reacción)…

El uso de a en estos casos es un galicismo que debe evitarse. Se recomienda mantener, por coherencia lingüística, el uso tradicional con de, vigente además en la mayoría de los países americanos.

No obstante, sí es normal el uso de la preposición a para introducir complementos verbales que indican el modo de ejecutar la acción o el medio empleado para ello: llamar a gritos, moler a palos, bordar a mano; así como para introducir el complemento de sustantivos derivados de verbos de acción: pintura al óleo, grabado al agua fuerte.

Diccionario panhispánico de dudas

Véase también
Formas correctas e incorrectas (vulgarismos)
Un galicismo frecuente

Concordancia gramatical (apócope): Veintiuna personas

En ocasiones es posible oír o leer incongruencias gramaticales en forma de errores de concordancia.

En este artículo expongo, analizo y explico un ejemplo:

Incorrecto: *Veintiún personas.

Correcto: Veintiuna personas.

El numeral veintiuna se refiere directamente a personas, por lo que ambas palabras deben concordar en género; incluso aunque el numeral debiera ir apocopado en masculino (ver más abajo).

Sin embargo, si mil está entre el numeral y el sustantivo femenino, la concordancia es opcional según el juicio del autor:

Veintiuna mil personas.

Veintiún mil personas.

De la misma manera, debe decirse, por ejemplo, veintiuno (no *veintiún) por ciento porque el numeral uno, una se apocopa en la forma un únicamente cuando antecede a sustantivos masculinos: un libro, un coche; o, por tradición (y por nada más), a sustantivos femeninos que comienzan por /a/ tónica: un águila, un alma, un hacha; pero no se apocopa nunca cuando antecede a sustantivos femeninos que no comienzan por /a/ tónica: una amapola, una mujer, una novela; u otras palabras como la preposición por.

Véase también
Formas correctas e incorrectas
Vocabulario: confusiones frecuentes
Palabras que empiezan por /a/ tónica
Preguntas frecuentes, Real Academia Española (1)
Preguntas frecuentes, Real Academia Española (2)

Última edición: 10 de octubre de 2015.

por hora

Para expresar distributivamente una cantidad en relación con una unidad de tiempo, se emplean en español las preposiciones a o por.

Cuando pueden alternar ambas, se prefiere el uso de a con unidades de tiempo como día, mes, semana o año: Paso con mis padres dos días al mes.

Pero con hora y unidades de tiempo inferiores, como minuto o segundo, cuando expresan frecuencia asociada a velocidad, solo es normal el uso de la preposición por: tres kilómetros por hora, ochenta pulsaciones por minuto, dos vibraciones por segundo (no *tres kilómetros a la hora, *ochenta pulsaciones al minuto, etcétera).

Véase también
a, Diccionario panhispánico de dudas en línea
Escritura de símbolos como kb/s, Mb/s…
deber/deber de
por/a por

¿Por qué alioli y no allioli? La elle es igual en catalán y en castellano…

El término allioli es un vocablo catalán que significa ‘composición hecha de ajos machacados y aceite’. Voy a utilizarlo en este artículo como ejemplo principal para exponer un tema lingüístico muy interesante y que hay que conocer.

Esta palabra se ha llevado al castellano incluso existiendo otros términos como ajiaceite, ajoaceite o ajaceite; desafortunadamente, se ha adaptado en la grafía vulgar alioli (con ele en el lugar de la original elle), la cual es totalmente inadecuada, y a continuación explico por qué.

En la lengua catalana, como en la castellana o española, existe la elle (ll), que es un dígrafo compuesto por dos eles y que tiene una fonética concreta y particular, pero que en castellano se le ha ido otorgando vulgarmente y a lo largo de los siglos la misma pronunciación que la letra ye (y). Este fenómeno se conoce como yeísmo (y es otro gran tema). Sin embargo, en catalán sigue conservando mayormente su sonido, aunque también es cierto que muchas veces se simplifica a la misma pronunciación de la i. Sin embargo, la mayoría de palabras siguen escribiéndose con la elle correspondiente.

Atendiendo a estas explicaciones, no hay razón para modificar o adaptar una palabra cuya forma o pronunciación no son innaturales al idioma de destino, porque la pronunciación de allioli en catalán es la misma que su pronunciación en castellano, tanto si decimos [allióli] como [ayióli]. Por ello, no hay necesidad alguna de cambiar nada; de hecho, es una de esas palabras «extranjeras» que pueden —y deben— escribirse directamente sin cursiva ni entrecomilladas porque no hay nada extraño en ellas para la lengua española, y por consiguiente no necesitan ningún tratamiendo especial ni, en última instancia, adaptación alguna. En todo caso podría adaptarse como ayioli (en caso de ser realmente tan difícil pronunciar la elle), de fonética más cercana a la pronunciación real que la de alioli, aunque como hemos visto tampoco hay criterio para la existencia de tal grafía, ni sería adecuada.

Así pues, tanto en catalán como en castellano debería escribirse allioli y pronunciarse con la elle y no gratuitamente con ele. Pero lamentablemente esto no sucede así en muchas ocasiones, y algo muy similar ocurre con muchas otras palabras de origen catalán con elle pronunciadas por algunos hispanohablantes.

Quizá esos hablantes, en su desconocimiento, suponen que la elle catalana es como la inglesa o las de otras lenguas y se reduce también al sonido de la ele (l). Todavía no he sido capaz de descubrir por qué hay personas que creen esto, pero de todas formas debemos ir dándonos cuenta de cómo son las cosas en realidad. No hay razón alguna para suponer, sin analizar ni por un segundo el asunto, que la elle catalana es diferente a la castellana, sobre todo cuando ambas lenguas son tan parecidas (comparten origen y mucho más, porque de hecho llevan muchos siglos conviviendo estrechamente).

Por todo lo explicado anteriormente, se desaconseja emplear la incoherente y arbitraria forma *alioli en lugar de allioli, forma mucho más acorde con la pronunciación original y las características de nuestra lengua.

Véase también
Formas correctas e incorrectas
Fonética (básico)

Escritura de símbolos como kb/s, Mb/s, km/h

En ámbitos informáticos o digitales es frecuente ver expresiones como *kbps, *Mbps o *Gbps. Sin embargo, ese tipo de escritura no es correcta, y a continuación explico por qué.

Estas expresiones se escriben generalmente después de cifras, y están constituidas básicamente por símbolos; pero en estos casos mencionados concretamente no son símbolos realmente porque no están escritos de una forma regular, esto es, hay una mezcla de símbolos y otros elementos. Para que fueran símbolos correctos deberían escribirse kb/s, Mb/s, Gb/s

k = kilo- (prefijo)

K = kelvin

b = bit

B = byte

/ = por

s = segundo

min = minuto

h = hora

M = mega- (prefijo)

G = giga– (prefijo)

p = pico- (prefijo) = 0,000 000 000 001

kb/s = kilobit(s) por segundo

*kbps = ¿kilobit(s) picosegundo?

Mb/s = megabit(s) por segundo

*Mbps = ¿megabit(s) picosegundo?

Gb/s = gigabit(s) por segundo

*Gbps = ¿gigabit(s) picosegundo?

Como puede comprobarse, el símbolo p significa ‘pico’- (prefijo), no por, cuyo símbolo en realidad es una barra (/).

Esta confusión de / y p quizá sea debida, aparte de por desconocimiento y mal hábito, porque este tipo de expresiones surgen básicamente en Estados Unidos, donde por alguna razón todavía no se ha adoptado de manera general y oficial el Sistema Internacional de Unidades, por lo que muchas expresiones se escriben en unas formas tradicionales que distan de ser coherentes y universales o estándar.

Lo que hace incongruentes y por consiguiente incorrectas estas formas, pues, es que mezclan símbolos (k, b, s, M…) con un elemento que no es símbolo, p, porque, repito, p no simboliza por. Esta forma de usar p no es, por tanto, símbolo, pero tampoco es abreviatura, y tampoco sigla, así que su uso es arbitrario e innecesario, por lo que se convierte en una escritura incorrecta y su uso se desaconseja totalmente.

Nótese también que b no es lo mismo que B:

b = bit

B = byte = 8 b

Confundir bits y bytes es probablemente el peor error de todos, ya que la diferencia entre b y B es muy relevante, y esta importancia aumenta exponencialmente según las cifras van siendo mayores. Por ejemplo, no es lo mismo decir 800 Mb (megabites) que 800 MB (megabytes), ya que 800 Mb son en realidad 100 MB. Como he mostrado, un byte equivale a ocho bits, y de hecho en español puede decirse octeto en lugar de byte.

Por último —pero no menos importante— recordemos que al escribir símbolos no deben confundirse la k (minúscula) con la K (mayúscula), pues representan significados diferentes:

k = kilo- = 1 000

K = kelvin

Por consiguiente, debe escribirse kb/s, no *Kb/s; km/h, no *Km/h; kHz, no *KHz

Véase también
Abreviaturas, siglas, acrónimos y símbolos: lista y consideraciones vitales
Abreviaturas, siglas, acrónimos y símbolos
Consideraciones y escritura de símbolos como kB, MB, GB, kb, Mb, Gb…

Última edición: 15 de octubre de 2015.