deber/deber de

La confusión de estas dos expresiones es un vulgarismo frecuente, y, sin duda alguna, de los peores, ya que cambia completamente el significado de las oraciones y las hace, en muchos casos, incongruentes y difíciles de entender rápidamente.

En este artículo voy a explicar las diferencias y similitudes entre deber y deber de, empezando con algunos ejemplos:

Este debe de ser el error del que me habló Juan; no encuentro otro.
Deberías tener más cuidado con tu salud; cualquier día nos darás un susto.
El libro debe de estar en la estantería; si no está, significa que lo hemos perdido.
El libro debe estar siempre en la estantería; si no, acabaremos perdiéndolo.

• El verbo deber denota obligación.

• La secuencia o expresión deber de denota probabilidad, suposición, etcétera.

Así pues, la preposición de tiene mucha importancia una vez más, ya que cambia totalmente el significado del mensaje. Hay un sencillo «truco», o simplificación, que puede ayudar si no se sabe discernir todavía entre deber y deber de en todos los casos: la norma culta considera actualmente que es aceptable emplear la forma sin preposición para ambos significados. Es decir, si en todos los casos se omite la preposición de, pueden evitarse muchos errores. Claro que teniendo dos expresiones con dos significados distintos y diferentes es absolutamente preferible emplear la forma coherente y adecuada, y por consiguiente correcta, en cada caso; así pues, esta pequeña ayuda debe ser considerada como recurso en casos de duda y urgencia, nunca como la norma.

Véase también
Formas correctas e incorrectas (vulgarismos)

Última edición: 16 de noviembre de 2014.

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