Falsos amigos del inglés más destacados

Se llama falso amigo a cada una de las dos palabras que, perteneciendo a dos lenguas diferentes, se asemejan mucho en la forma, pero difieren en el significado. Seguro que ya sabías qué era, y probablemente te habrás encontrado con alguno.

La lista que expongo aquí abajo pretende solventar dudas y evitar errores indicando inequívocamente cuáles son las expresiones o vocablos que se asemejan en la forma, pero difieren en el significado, de dos grandes lenguas de la actualidad: nuestra amada lengua española y la muy internacional lengua inglesa, que a menudo confluyen y conviven y pueden presentar dudas y por consiguiente errores en el uso del código lingüístico por parte de los hablantes, especialmente aquellos que traducen textos.

Es triste que la mayoría de traductores profesionales tengan bastante conocimiento sobre varias lenguas, pero realmente no dominen ninguna de ellas lo suficiente, ni siquiera la nativa, y cometan errores e imprecisiones que pueden pasar desapercibidos por muchos lectores (los menos versados), cuyo subconsciente sí que almacena tales fallos y pueden resultar en numerosos errores y confusiones en el futuro; pero es incluso deprimente que algunos de esos traductores ni siquiera traducen, sino que, más bien, transcriben, esto es, copian el texto original traduciendo a la lengua deseada únicamente la mayoría de palabras y conservando inadecuadamente el sistema y las propiedades de la lengua de origen. Esta vaguedad e inadecuación en el proceso de traducción tiene como resultado un texto innatural, incorrecto, incoherente, confuso y difícil de entender a causa del intercambio inconveniente y arbitrario de propiedades, normas, tradiciones y significados de una lengua a otra: el uso de los signos auxiliares, de puntuación y la ortografía en general, modismos, falsos amigos, ortotipografía…

La mejor traducción es aquella que captura los mensajes de un texto en una lengua y plasma su significado esencial con las palabras, las expresiones, la ortotipografía y el sistema ortográfico propios de otra lengua de manera que nadie podría decir que tal texto se trata de una traducción, ni cuál es la lengua original. Para conseguir ese nivel de calidad, el traductor debe conocer ambas lenguas de manera suficiente en todos sus aspectos. Disponer de los recursos adecuados contribuye de manera significativa a la consecución de ese objetivo. Frecuentemente se ofrecen obras normativas y de ayuda, como la necesaria y utilísima página electrónica de la Real Academia Española con el Diccionario de la lengua española, el Diccionario panhispánico de dudas y demás obras y recursos electrónicos de consulta gratuita. La lista que proporciono a continuación es una recopilación, como ya he mencionado, de los términos semblantes más frecuentes de las lenguas inglesa y española que sin embargo tienen significados diferentes y se traducen, a veces, incorrectamente.

Sin más preámbulos, a continuación la lista muestra, en cada caso, primero el término inglés; a continuación, el vocablo español con el que podría confundirse y, por último y en negrita, el término equivalente adecuado en español:

eventually; *eventualmente (provisionalmente, casualmente, accidentalmente…);
finalmente

actually; *actualmente; realmente

advertise; *advertir; anunciar

agenda; *agenda (solo cierta acepción); planes, plan secreto, intenciones ocultas, fines oscuros, motivaciones secretas, objetivos ocultos…

asylum; *asilo; manicomio

balloon; *balón; globo

bigot; *bigote; intolerante

billion; *billón (‘un millón de millones’); mil millones

bizarre; *bizarro (‘valiente, generoso’…); extraño, grotesco

blank; *blanco; vacío

cabin; *cabina; cabaña

cartoon; *cartón; dibujos animados

casualty; *casualidad; baja, víctima

confident; *confidente; seguro (de uno mismo)

constipated; *constipado; estreñido

contest; *contestar; concurso

crane; *cráneo; grúa

date; *data; cita

deception; *decepción; engaño

dessert; *desierto; postre

dinner; *dinero; cena

embarrassed; *embarazada; avergonzado/a

estate; *estado; propiedad

excited; *excitado/a; emocionado/a

exit; *éxito; salida

fabric; *fábrica; tela

gender; *género (en personas, no palabras); sexo

horn; *horno; cuerno

influenza; *influencia; gripe

involve; *envolver; involucrar

mayor; *mayor; alcalde

media; *media; medios de comunicación

notice; *noticia; advertencia

pan; *pan; sartén

(to) quit; *quitar; abandonar

(to) realize; *realizar; darse cuenta

(to) record; *recordar; grabar

red; *red; rojo

(to) resume; *resumir; reanudar

retribution; *retribución (‘recompensa o pago de algo’); pena, castigo

rope; *ropa; cuerda, soga

sauce; *sauce (árbol); salsa

scenario; *escenario; guion

sensible; *sensible; sensato

target; *tarjeta; objetivo

topic; *tópico; tema, asunto

Nota: Para mayor simplicidad y claridad no he especificado el término inglés que equivaldría al falso amigo en español.

Última edición: 27 de julio de 2017.

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Abreviaturas, siglas, acrónimos y símbolos: lista y consideraciones vitales

En este artículo expongo una lista de abreviaturas, siglas, acrónimos y símbolos frecuentes con algunos ejemplos de formas incorrectas o no recomendadas que pueden verse en ocasiones, que complementa al artículo principal Abreviaturas, siglas, acrónimos y símbolos. El objetivo es poner a la disposición pública un recurso muy rápido y sencillo para evitar errores frecuentes en el uso de métodos de abreviación y símbolos, que lamentablemente son muchos.

En primer lugar expongo la forma correcta o recomendada (cada punto y espacio importa), con algunos datos relevantes a continuación, y finalmente formas incorrectas o no recomendadas (que se representa mediante la escritura de un asterisco delante de cada una) que se usan frecuentemente:

etc. (abreviatura de etcétera): *etc, *ETC
EE. UU. (abreviatura de Estados Unidos): *EEUU, *EE UU, *EE.UU., *EE.UU, *E. E. U. U.
EUA (sigla de Estados Unidos de América): *E.U.A, *eua
RR. HH. (abreviatura de Recursos Humanos): *RRHH, *RR HH, *RR.HH., *RR.HH, *R. R. H. H.
JJ. OO. (abreviatura de Juegos Olímpicos): *JJOO, *JJ OO, *JJ.OO., *JJ.OO, *J. J. O. O.
E. S. (abreviatura de estación de servicio): *ES, *E S, *E.S, *E. S
EE. SS. (abreviatura de estaciones de servicio): *EESS, *EE SS, *EE.SS., *EE.SS, *E. E. S. S.
A. V. (abreviatura de asociación de vecinos): *A. VV., *AVV, *A.VV, *A.VV.
AA. VV. (abreviatura de asociaciones de vecinos): *AAVV, *AA VV, *AA.VV., *AA.VV, *A. A. V. V.
a. m. (abreviatura de ante meridiem; a veces como sigla, AM): *a.m., *a.m, *am
p. m. (abreviatura de post meridiem; a veces como sigla, PM): *p.m., *p.m, *pm
a. de C., a. C. (abreviatura de antes de Cristo; a veces como sigla, AC): *a.C., *a.C, *aC, *adC
d. de C., d. C. (abreviatura de después de Cristo; a veces como sigla, DC): *d.C., *d.C, *dC, *ddC
p. ej. (abreviatura de por ejemplo): *p.ej.
s (símbolo de segundo): *s., *seg
min (símbolo de minuto): *min., *mn, *mins
h (símbolo de hora): *h., *hr
m (símbolo de metro): *m., *mt, *mts, *M
k (símbolo del prefijo kilo-, que equivale a 1 000): *K
K (símbolo de kelvin) = *k
km (símbolo de kilómetro): *km., *Km, *kmt, *kmts
g (símbolo de gramo): *g., *gr, *G
kg (símbolo de kilogramo): *kg., *kgs, *Kg
L o l (símbolos de litro): *L., *l.
b (símbolo de bit): *b., *B
B (símbolo de byte, que equivale a 8 bits): *B., *b
kb (símbolo de kilobit): *kb., *Kb, *kB
kb/s (símbolo de kilobits por segundo): *Kbps, *Kb/s, *KB/s, *kbps
p (símbolo del prefijo pico-, que equivale a 0,000 000 000 001)
kB (símbolo de kilobyte): *KB, *Kb, *kB., *kb
Mb (símbolo de megabit): *Mb., *MB
MB (símbolo de megabyte): *MB., *Mb
Gb (símbolo de gigabit): *Gb., *GB
GB (símbolo de gigabyte): *GB., *Gb
Tb (símbolo de terabit): *Tb., *TB
TB (símbolo de terabyte): *TB., *Tb
Sr., Sr.ª (o Sra.): *Sr, *SR
Dr., Dr.ª (o Dra.): *Dr, *DR
R. I. P. (abreviatura de requiescat in pace; a veces como acrónimo, RIP): *R.I.P
S. A. (abreviatura de Sociedad Anónima; a veces como sigla, SA): *S.A, *sa
S. L. (abreviatura de Sociedad Limitada; a veces como sigla, SL): *S.L, *sl

Consideraciones vitales para evitar errores:

• La abreviatura es el único método de abreviación que representa gráficamente el plural. El procedimiento de duplicar las letras para formar el plural de las abreviaturas formadas por truncamiento extremo se aplica incluso a aquellas abreviaturas que corresponden a expresiones complejas en las que solo pluraliza el elemento nuclear; así, el plural de la abreviatura E. S. (estación de servicio) es EE. SS. (estaciones de servicio), y no *EE. S., independientemente de que la palabra servicio se mantenga en singular en la expresión completa. De modo paralelo, pero a la inversa, las abreviaturas por truncamiento extremo de expresiones singulares que contienen un elemento en plural no lo tienen en cuenta en su formación; así, por ejemplo, la abreviatura de asociación de vecinos es A. V., y no *A. VV. (Ortografía de la lengua española, 2010, Real Academia Española y Asociación de Academias de la Lengua Española, página 574). Mientras que las abreviaturas se desarrollan (es decir, se pronuncia el elemento representado), las siglas se deletrean (excepto cuando se consideran acrónimos, que se leen tal como se escriben). Aparte de esa característica única, las abreviaturas siempre llevan punto abreviativo (o a veces barra), que simboliza o representa los elementos que han sido suprimidos u obviados. Por último, las abreviaturas necesitan, evidentemente, tantos espacios como lleve la expresión original sin abreviar, hecho que también facilita mucho su diferenciación con otros métodos de abreviación.

• Los símbolos son totalmente invariables, lo que significa que deben escribirse exactamente igual en todos los contextos: las mismas mayúsculas y minúsculas siempre, jamás tienen plural gráfico y no llevan nunca punto abreviativo (de hecho no son abreviaciones; solo coinciden con el punto y seguido, punto y aparte o punto final si se encuentran al final de la frase u oración). Además, se escriben normalmente separados por un espacio del elemento al que se refieren, incluso aquellos que no estén consituidos por letras; existen muy pocas excepciones, como el símbolo de los grados (°), que solo puede escribirse junto si no se escribe el símbolo de la unidad (por ejemplo, 27°, pero 27 °C), o el porcentaje (%), que suele escribirse junto a la cifra aunque esto ya no sea correcto por la norma establecida por la Oficina Internacional de pesos y Medidas (Ortografía de la lengua española, 2010, páginas 590-591). Las expresiones prefijadas deben escribirse siempre en un mismo elemento, sin guion ni espacio intermedios: kilogramo.

• Las siglas se escriben hoy sin puntos incluso en enunciados escritos enteramente en mayúsculas, aunque no se prohíbe escribirlos. Si se emplean, evidentemente todos los elementos abreviados deben llevar uno, incluido el último. No es adecuado escribir las siglas en minúsculas salvo los casos que ya hayan sido lexicalizados, esto es, convertidos en vocablos ordinarios, y por consiguiente sigan las normas del resto de palabras del léxico. Las siglas no tienen plural (gráfico) de ningún tipo.

• Las abreviaturas, las siglas y los símbolos no deben emplearse sistemáticamente. Es habitual el empleo de estos métodos sin ser necesarios en la mayoría de casos, e incluso poco aconsejables. Los métodos de abreviación y los símbolos deben emplearse cuando sean necesarios, o como mínimo realmente útiles. En los casos de textos que contengan varias veces la misma expresión abreviable, por comodidad puede emplearse la forma adecuada de la abreviación especificando al menos una vez qué significa, esto es, escribiendo la expresión completa la primera vez y a continuación y entre paréntesis la forma abreviada para que el lector sepa a qué se refiere el autor con la abreviación cuando se usa en el texto restante. Algo similar ocurre con los símbolos, que no deberían emplearse fuera de ámbitos científico-técnicos. Las abreviaciones más útiles y frecuentes suelen ser las siglas, especialmente los acrónimos, pues es habitual que representen expresiones largas o complejas que conviene hacer breves, aunque igualmente es necesario especificar su significado al menos la primera vez que se empleen en un mismo texto, ya que no todos los lectores tienen por qué saber qué significa desde un principio. Ejemplos:

Abreviatura inadecuada: ¿Podría Ud. decirme qué hora es, por favor?
Mejor: ¿Podría usted decirme qué hora es, por favor?
Símbolo inadecuado (y cifra): La estación de servicio más próxima se encuentra a 4 km hacia el norte.
Mejor: La estación de servicio más próxima se encuentra a cuatro kilómetros hacia el norte.

Para más información sobre este importante tema visita la lista de abreviaturas del Diccionario panhispánico de dudas de la página electrónica de la Real Academia Española, sus artículos sobre los métodos de abreviación y los símbolos (actualmente el DPD está algo desactualizado, pero sigue siendo un recurso imprescindible). Si tienes más dudas o quieres saber más, lee mi artículo principal sobre este tema, donde explico extensamente todo lo que hay que saber y considerar, o contacta conmigo comentando alguno de mis artículos.

Última edición: 11 de septiembre de 2014.

Acentuación

La tilde o acento gráfico u ortográfico es un recurso lingüístico que surge de la necesidad de especificar de alguna manera, en la lengua escrita, dónde recae el énfasis en cada palabra como está convenido o establecido etimológicamente. Otras lenguas también derivadas del latín no usan la tilde, o no de la misma manera, porque tienen otros rasgos y características. La lengua española tiene una acentuación simple, clara y concisa que puede ser conocida, además de a través de la pronunciación, por cualquier escritura de calidad, lo que reduce sensiblemente la probabilidad de confundir términos de escritura similar o descolocar el énfasis de cada vocablo.

Para saber tildar adecuadamente las palabras es necesario conocer los tres tipos básicos: agudas, llanas y esdrújulas. Es muy fácil saber en qué grupo se clasifica una palabra conociendo la situación del acento prosódico o sílaba tónica:

• Las palabras agudas son las que tienen la sílaba tónica en su última sílaba: expresión, cantó, programar

• Las palabras llanas son las que tienen la sílaba tónica en la penúltima sílaba: enlace, etiqueta, vestido

• Las palabras esdrújulas son las que tienen la sílaba tónica en la antepenúltima sílaba (o antes, y se consideran sobresdrújulas): cáscara, máximo, oráculo

Es muy sencillo recordarlo porque las agudas, como su propio nombre nos deja entrever, tienen el acento prosódico al final; las llanas, antes del final; y las esdrújulas en las primeras sílabas, antes de donde tienen el acento prosódico las llanas. También existen las palabras monosílabas, que son las que, como es evidente, tienen una única sílaba, ya sea átona o tónica.

Como es comprensible, no todas las sílabas tónicas llevan tilde porque, según el caso, no es necesario; ello depende de la grafía de cada palabra y su clasificación respecto al acento prosódico:

• Las palabras agudas se tildan si acaban en vocal, –n o –s.

• Las palabras llanas se tildan si no acaban en vocal, –n o –s y cuando terminan en –s precedida de otra consonante.

• Las palabras esdrújulas, como norma general, siempre deben tildarse.

• Los monosílabos solo deben tildarse si hay posibilidad de confundirlos con otros de idéntica forma, pero que pertenecen a categorías gramaticales diferentes, lo que llamamos tilde diacrítica.

Una manera intuitiva y sencilla de determinar si un vocablo necesita tilde es pensar cómo sonaría cambiando el acento prosódico o sílaba tónica de posición:

Martínez = marTInez
Martinez = martiNEZ
Mártinez = MARtinez

Así pues, podemos determinar fácilmente y con poca probabilidad de error que el apellido Martínez debe llevar tilde siempre en la i, pues, de lo contrario, alguien que no conoce tal vocablo (por ejemplo, un extranjero que está aprendiendo) no tendría manera de saber dónde debería darle el énfasis hasta que lo viera escrito correctamente o lo oyera decir a alguien que ya sabe cómo se pronuncia. La escritura de la tilde es necesaria y, por consiguiente, obligatoria incluso en palabras de uso frecuente o entre usuarios nativos o experimentados, pues suponer que todos los posibles lectores sabrán dónde recae el énfasis es muy arriesgado y, además, compromete la interpretación adecuada del mensaje que se quería transmitir, ya que la tilde no sirve únicamente para especificar la sílaba tónica, también ayuda a diferenciar inequívocamente unos términos de otros si tienen una escritura similar.

Un buen ejemplo de ello es la tilde diacrítica, que ya he mencionado anteriormente. Como he dicho, tal tilde se emplea si hay posibilidad de confundir una palabra con otra semejante en apariencia, pero diferente en énfasis, categoría gramatical y valor sintáctico: tu, tú; el, él; si, sí; mi, mí; de, dé; te, té; mas, más; aun, aún

Como es evidente, la tilde debe escribirse también en las letras mayúsculas que normativamente lo requieran. El uso de la mayúscula o cualquier estilo no exime de emplear adecuadamente la tilde.

Véase también
aun/aún
¿Por qué? Porque todo tiene su porqué…
Tilde en que, como, cual, donde…
Tilde en este, ese, aquel… y solo
Diccionario panhispánico de dudas, Real Academia Española

Última edición: 11 de noviembre de 2014.

Formas correctas e incorrectas (vulgarismos)

En este artículo voy a exponer una lista de términos (adjetivos, sustantivos, formas verbales…) que algunas veces se pronuncian erróneamente, y voy a explicar cuáles son las formas correctas de cada uno y, si es necesario, alguna explicación para que se comprenda mejor.

Vulgarismo: *equids, *equics, etc.
Forma correcta: equis.

Vulgarismo: *preveer.
Forma correcta: prever.
Razón: Es incorrecta la grafía *preveer, debida al cruce con proveer.

Vulgarismo (ejemplo): *cantastes.
Forma correcta: cantaste.
Razón: Las formas de la segunda persona del singular del pretérito perfecto simple nunca llevan –s final.

Vulgarismo (ejemplo): *cantemos (refiriéndose a un hecho del pasado).
Forma correcta: cantamos.
Razón: No deben confundirse las formas del modo indicativo (concretamente el pretérito perfecto simple) con las del subjuntivo, pues tienen significados diferentes.

Vulgarismo: *habemos (refiriéndose a nosotros).
Forma correcta: hemos, somos o estamos (según el caso).
Razón: En la lengua culta actual, la primera persona del plural del presente de indicativo del verbo haber es hemos, y no la arcaica habemos, cuyo uso en la formación de los tiempos compuestos de la conjugación es hoy un vulgarismo propio del habla popular que debe evitarse en el habla culta. También debe evitarse en el habla culta el uso de habemos con el sentido de ‘somos o estamos’, puesto que el verbo haber, cuando se emplea para denotar la presencia o existencia de personas o cosas, es impersonal y, como tal, se usa solo en tercera persona del singular. Por lo tanto, si quien habla desea incluirse en la referencia, no debe emplear el verbo haber en primera persona del plural, como se hace a veces en el habla popular, recurriendo, para el presente de indicativo, a la forma habemos. Solo es admisible hoy en la lengua culta el uso de la forma habemos como primera persona del plural del presente de indicativo de la expresión coloquial habérselas con una persona o cosa (‘enfrentarse a ella o tratar con ella a la fuerza’).

Vulgarismo: *haiga.
Forma correcta: haya.
Razón: La única forma correcta del presente de subjuntivo del verbo haber es haya.

Vulgarismo: *transtorno.
Forma correcta: trastorno.
Razón: El prefijo trans– se reduce muchas veces a tras– por la tendencia del sistema de la lengua española a simplificar varias consonantes seguidas; hay casos en los que ambas formas son aceptables, pero en otros solo una lo es. En este caso de trastornar, trastorno y sus derivados solo se aceptan las formas simplificadas.

Vulgarismo: *líbido (con el sentido de ‘deseo sexual’).
Forma correcta: libido.
Razón: No es correcta la forma esdrújula *líbido, debida al influjo del adjetivo lívido (‘amoratado’ o ‘pálido’), con el que no debe confundirse.

Vulgarismo: *asín.
Forma correcta: así.

Vulgarismo: *inflingir.
Forma correcta: infligir.
Razón: La forma *inflingir no es correcta porque no existe etimológicamente, ya que se debe al cruce con el verbo infringir, con el que a veces incluso se confunde.

Vulgarismos: *taxis (para referirse al singular), *tasis.
Forma correcta: taxi.
Razón: Solo hay una forma para ‘automóvil de alquiler con conductor, provisto de taxímetro’, y es taxi, con x y en singular o plural según corresponda. No debe usarse el plural taxis como forma de singular: *un taxis.

Vulgarismo: *si un caso.
Forma correcta: si acaso.
Razón: Esta expresión se corrompió en algún momento por alguna razón, dando como resultado dos formas, la original y una derivada incorrecta e incoherente.

Vulgarismo: *périto.
Forma correcta: perito.

Vulgarismo: *especimen.
Forma correcta: espécimen.
Razón: La confusión se origina en que el plural es especímenes, por lo que algunos deducen erróneamente que la palabra original en singular mantiene la posición del acento y es *espeCImen. Algo similar ocurre con régimen, sustantivo que suele pronunciarse correctamente en singular a pesar de que su plural sea regímenes, no *régimenes, como a veces se malpronuncia.

Vulgarismo (ejemplo): *las miles de personas.
Forma correcta: los miles de personas.
Razón: El artículo los se refiere a miles (género masculino), no a personas.

Vulgarismo (ejemplo): *veintiún personas.
Forma correcta: veintiuna personas.
Razón: El numeral veintiuno (que no debe apocoparse en casos como este) y el sustantivo personas deben concordar en género.

Véase también
Vocabulario: confusiones frecuentes
Concordancia gramatical: Veintiuna personas
Concordancia gramatical: Los miles de personas

Última edición: 11 de noviembre de 2014.

Tilde en este, ese, aquel… y solo

La palabra solo, tanto cuando es adverbio y equivale a solamente como cuando es adjetivo, así como los demostrativos este, ese y aquel, con sus femeninos y plurales, funcionen como pronombres o como determinantes, no deben llevar tilde según las reglas generales de acentuación, bien por tratarse de palabras llanas terminadas en vocal o en –s, bien, en el caso de aquel, por ser aguda y acabar en consonante distinta de n o s.

Aun así, las reglas ortográficas anteriores prescribían el uso de tilde diacrítica en el adverbio solo y los pronombres demostrativos para distinguirlos, respectivamente, del adjetivo solo y de los determinantes demostrativos, cuando en un mismo enunciado eran posibles ambas interpretaciones y podían producirse casos de ambigüedad.

Sin embargo, ese empleo tradicional de la tilde en el adverbio solo y los pronombres demostrativos no cumple el requisito fundamental que justifica el uso de la tilde diacrítica, que es el de oponer palabras tónicas o acentuadas a palabras átonas o inacentuadas formalmente idénticas, ya que tanto solo como los demostrativos son siempre palabras tónicas en cualquiera de sus funciones. Por eso, a partir de ahora se podrá prescindir de la tilde en estas formas incluso en casos de ambigüedad. La recomendación general es, pues, no tildar nunca estas palabras.

Las posibles ambigüedades pueden resolverse casi siempre por el propio contexto comunicativo (lingüístico o extralingüístico), en función del cual solo suele ser admisible una de las dos opciones interpretativas. Los casos reales en los que se produce una ambigüedad que el contexto comunicativo no es capaz de despejar son raros y rebuscados, y siempre pueden evitarse por otros medios, como el empleo de sinónimos (solamente o únicamente, en el caso del adverbio solo), una puntuación adecuada, la inclusión de algún elemento que impida el doble sentido o un cambio en el orden de palabras que fuerce una única interpretación.

Véase también
Acentuación
Preguntas frecuentes, Real Academia Española

Apóstrofo

Veamos, de manera abreviada o resumida, lo que dice la ASALE en su Diccionario panhispánico de dudas y su Ortografía de la lengua española de 2010 y con alguna aclaración o comentario por mi parte:

No debe utilizarse el acento agudo (´) para representar el apóstrofo.

Como usos propios de la lengua española, se distinguen principalmente dos:

a) Para indicar, en ediciones actuales no modernizadas de textos antiguos, sobre todo poéticos, la elisión de la vocal final de determinadas palabras (preposiciones, artículos, conjunciones) cuando la que sigue empieza por vocal.

b) Para reflejar, en la escritura, la supresión de sonidos que se produce en ciertos niveles de la lengua oral. Aparece con frecuencia en textos literarios cuando el autor desea reproducir el habla de personajes de escasa cultura: «Sacúdete el vestidito, m’ija, pa’que se nos salga el mal agüero» (Hayen Calle [Méx. 1993]). No debe utilizarse para señalar las elisiones producidas en interior de palabra: «¡Oye!, pero ¿qué t’has creío tú, que somos tripa pa embutirnos?» (Serpa Contrabando [Cuba 1938]). En el ejemplo anterior, sería incorrecto escribir *creí’o.

Se conserva en la reproducción de nombres o expresiones pertenecientes a lenguas en las que se mantiene el uso moderno del apóstrofo, como el catalán, el inglés, el francés o el italiano: L’Hospitalet de Llobregat, O’Connor, c’est la vie, D’Annunzio.

Hay que evitar los siguientes usos del apóstrofo, ajenos al español, y que se deben al influjo del inglés:

a) Cuando aparece en sustitución de las dos primeras cifras de un año: *’82 por 1982. Si se desea hacer la abreviación, lo que es frecuente en la expresión de acontecimientos relevantes celebrados en ciertos años, no debe utilizarse el apóstrofo; basta con las dos últimas cifras del año: Barcelona 92.

b) No debe utilizarse el apóstrofo en la expresión de las décadas en cifras, y, naturalmente, tampoco la s, pues tal terminación carece de sentido en el español y va en contra de las normas (es un horrible calco del inglés): *los 30’s debe ser siempre los 30.

c) Es incorrecto cuando se usa, seguido de una s, para indicar el plural de una sigla: *ONG’s. El plural de las siglas es invariable en español: las ONG. Con este punto hay mucha discusión por la aparente necesidad —por parte de cierto colectivo— de otorgar plural a las siglas. En el habla coloquial no se prohíbe su pluralización, aunque se recomienda no hacerlo; en la lengua escrita, es aconsejable evitarlo a toda costa, pues entra en conflicto con varias normas propias del español. En resumen: en nuestro idioma no hay una forma natural de pluralizar gráficamente las siglas más que empleando el propio contexto. (Para más información, consulta, como siempre, la página electrónica de la Real Academia Española, y también mi artículo sobre las formas de abreviación y los símbolos).

d) No debe utilizarse el apóstrofo para separar las horas de los minutos: *las 20’30 h. En este caso, se recomienda el empleo del punto, aunque también se admiten los dos puntos.

e) Tampoco debe usarse para separar, en los números, la parte entera de la parte decimal: *3’1416. En este caso ha de emplearse preferentemente la coma, aunque también se admite —mas no se aconseja— el uso del punto, según la región.

No debe confundirse con apóstrofe (‘invocación vehemente’ e ‘insulto’).

Tan simple y fácil como eso.