El sustantivo espécimen es una palabra esdrújula

El sustantivo espécimen es una palabra esdrújula, aunque a veces pueda emplearse erróneamente como llana.

Esto es lo que dice el Diccionario panhispánico de dudas al respecto:

espécimen. ‘Muestra o ejemplar’. Es voz esdrújula. En plural, el acento prosódico cambia de lugar: especímenes (no *espécimenes). Por contagio del plural especímenes, en el que es tónica la i, se usa con frecuencia en singular la forma llana especimen [espesímen, espezímen], no admitida en la norma culta.

Véase también
Acentuación
Formas correctas e incorrectas

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Acentuación

La tilde o acento gráfico u ortográfico es un recurso lingüístico que surge de la necesidad de especificar de alguna manera, en la lengua escrita, dónde recae el énfasis en cada palabra como está convenido o establecido etimológicamente. Otras lenguas también derivadas del latín no usan la tilde, o no de la misma manera, porque tienen otros rasgos y características. La lengua española tiene una acentuación simple, clara y concisa que puede ser conocida, además de a través de la pronunciación, por cualquier escritura de calidad, lo que reduce sensiblemente la probabilidad de confundir términos de escritura similar o descolocar el énfasis de cada vocablo.

Para saber tildar adecuadamente las palabras es necesario conocer los tres tipos básicos: agudas, llanas y esdrújulas. Es muy fácil saber en qué grupo se clasifica una palabra conociendo la situación del acento prosódico o sílaba tónica:

• Las palabras agudas son las que tienen la sílaba tónica en su última sílaba: expresión, cantó, programar

• Las palabras llanas son las que tienen la sílaba tónica en la penúltima sílaba: enlace, etiqueta, vestido

• Las palabras esdrújulas son las que tienen la sílaba tónica en la antepenúltima sílaba (o antes, y se consideran sobresdrújulas): cáscara, máximo, oráculo

Es muy sencillo recordarlo porque las agudas, como su propio nombre nos deja entrever, tienen el acento prosódico al final; las llanas, antes del final; y las esdrújulas en las primeras sílabas, antes de donde tienen el acento prosódico las llanas. También existen las palabras monosílabas, que son las que, como es evidente, tienen una única sílaba, ya sea átona o tónica.

Como es comprensible, no todas las sílabas tónicas llevan tilde porque, según el caso, no es necesario; ello depende de la grafía de cada palabra y su clasificación respecto al acento prosódico:

• Las palabras agudas se tildan si acaban en vocal, –n o –s.

• Las palabras llanas se tildan si no acaban en vocal, –n o –s y cuando terminan en –s precedida de otra consonante.

• Las palabras esdrújulas, como norma general, siempre deben tildarse.

• Los monosílabos solo deben tildarse si hay posibilidad de confundirlos con otros de idéntica forma, pero que pertenecen a categorías gramaticales diferentes, lo que llamamos tilde diacrítica.

Una manera intuitiva y sencilla de determinar si un vocablo necesita tilde es pensar cómo sonaría cambiando el acento prosódico o sílaba tónica de posición:

Martínez = marTInez
Martinez = martiNEZ
Mártinez = MARtinez

Así pues, podemos determinar fácilmente y con poca probabilidad de error que el apellido Martínez debe llevar tilde siempre en la i, pues, de lo contrario, alguien que no conoce tal vocablo (por ejemplo, un extranjero que está aprendiendo) no tendría manera de saber dónde debería darle el énfasis hasta que lo viera escrito correctamente o lo oyera decir a alguien que ya sabe cómo se pronuncia. La escritura de la tilde es necesaria y, por consiguiente, obligatoria incluso en palabras de uso frecuente o entre usuarios nativos o experimentados, pues suponer que todos los posibles lectores sabrán dónde recae el énfasis es muy arriesgado y, además, compromete la interpretación adecuada del mensaje que se quería transmitir, ya que la tilde no sirve únicamente para especificar la sílaba tónica, también ayuda a diferenciar inequívocamente unos términos de otros si tienen una escritura similar.

Un buen ejemplo de ello es la tilde diacrítica, que ya he mencionado anteriormente. Como he dicho, tal tilde se emplea si hay posibilidad de confundir una palabra con otra semejante en apariencia, pero diferente en énfasis, categoría gramatical y valor sintáctico: tu, tú; el, él; si, sí; mi, mí; de, dé; te, té; mas, más; aun, aún

Como es evidente, la tilde debe escribirse también en las letras mayúsculas que normativamente lo requieran. El uso de la mayúscula o cualquier estilo no exime de emplear adecuadamente la tilde.

Véase también
aun/aún
¿Por qué? Porque todo tiene su porqué…
Tilde en que, como, cual, donde…
Tilde en este, ese, aquel… y solo
Diccionario panhispánico de dudas, Real Academia Española

Última edición: 11 de noviembre de 2014.

Tilde en este, ese, aquel… y solo

La palabra solo, tanto cuando es adverbio y equivale a solamente como cuando es adjetivo, así como los demostrativos este, ese y aquel, con sus femeninos y plurales, funcionen como pronombres o como determinantes, no deben llevar tilde según las reglas generales de acentuación, bien por tratarse de palabras llanas terminadas en vocal o en –s, bien, en el caso de aquel, por ser aguda y acabar en consonante distinta de n o s.

Aun así, las reglas ortográficas anteriores prescribían el uso de tilde diacrítica en el adverbio solo y los pronombres demostrativos para distinguirlos, respectivamente, del adjetivo solo y de los determinantes demostrativos, cuando en un mismo enunciado eran posibles ambas interpretaciones y podían producirse casos de ambigüedad.

Sin embargo, ese empleo tradicional de la tilde en el adverbio solo y los pronombres demostrativos no cumple el requisito fundamental que justifica el uso de la tilde diacrítica, que es el de oponer palabras tónicas o acentuadas a palabras átonas o inacentuadas formalmente idénticas, ya que tanto solo como los demostrativos son siempre palabras tónicas en cualquiera de sus funciones. Por eso, a partir de ahora se podrá prescindir de la tilde en estas formas incluso en casos de ambigüedad. La recomendación general es, pues, no tildar nunca estas palabras.

Las posibles ambigüedades pueden resolverse casi siempre por el propio contexto comunicativo (lingüístico o extralingüístico), en función del cual solo suele ser admisible una de las dos opciones interpretativas. Los casos reales en los que se produce una ambigüedad que el contexto comunicativo no es capaz de despejar son raros y rebuscados, y siempre pueden evitarse por otros medios, como el empleo de sinónimos (solamente o únicamente, en el caso del adverbio solo), una puntuación adecuada, la inclusión de algún elemento que impida el doble sentido o un cambio en el orden de palabras que fuerce una única interpretación.

Véase también
Acentuación
Preguntas frecuentes, Real Academia Española

Tilde en que, como, cual, donde

Este tema es muy sencillo, pero suele presentar dudas y confusión en algunos casos, y por consiguiente puede producir errores.

Las palabras qué, cuál/es, quién/es, cómo, cuán, cuánto/a/os/as, cuándo, dónde y adónde son tónicas y se escriben con tilde diacrítica cuando tienen sentido interrogativo o exclamativo. Estas palabras, por sí solas o precedidas de alguna preposición, introducen oraciones interrogativas o exclamativas directas. También introducen oraciones interrogativas o exclamativas indirectas, integradas en otros enunciados. Además, pueden funcionar como sustantivos. Sin embargo, cuando estas mismas palabras funcionan como adverbios o pronombres relativos o, en el caso de algunas de ellas, también como conjunciones, son átonas (salvo el relativo cual, que es tónico cuando va precedido de artículo) y se escriben sin tilde.

Aunque los relativos, presenten o no antecedente expreso, son normalmente átonos y se escriben sin tilde, hay casos en que pueden pronunciarse tanto con acento prosódico como sin él. Esta doble posibilidad se da cuando los relativos introducen subordinadas relativas sin antecedente expreso, siempre que el antecedente implícito sea indefinido y tenga carácter inespecífico (una persona, alguien, algo, algún lugar, nadie, nada, etcétera). Esto ocurre cuando la oración de relativo sin antecedente depende de verbos como haber, tener, buscar, encontrar, necesitar, etcétera, que admiten complementos indefinidos de carácter inespecífico. En estos casos es aceptable escribir el relativo tanto con tilde, reflejando la pronunciación tónica, como sin ella, representando la pronunciación átona.

Lo que se explica en el párrafo anterior puede ser lo más complicado de comprender y llevar a la práctica, pero las dudas pueden desaparecen por completo si se comprende todo lo anterior y se practica suficiente lectura y escritura esmerada.

Resumiendo: si son palabras interrogativas o exclamativas, ya sean directas o indirectas, generalmente se tildan; si no, ¡pues no! Sin embargo, ello no significa, evidentemente, que allá donde haya un signo de interrogación o exclamación deba haber en todos los casos una palabra tildada… Para mayor claridad expongo a continuación algunos ejemplos:

¿Qué tal, cómo te va todo?
¡Que no te engañen!
¿Cómo funciona el cuerpo humano?
¿Cuál es el planeta más grande del universo?
¿Quién ha ganado el concurso?
¡Quien tenga el boleto premiado que levante la mano!
¿Dónde está el libro que dejé encima de la mesa?
¿Qué tengo que cantar?
¿Que tengo que cantar?

El énfasis o acento prosódico que le damos a esas palabras puede ayudar a decidir intuitivamente si deben escribirse con tilde o no, pero hemos de recordar que no es un sistema fiable porque no es infalible, sobre todo en algunos casos concretos que pueden ser engañosos o más complejos de lo habitual.

Véase también
Acentuación
Preguntas frecuentes, Real Academia Española

Última edición: 14 de agosto de 2013.

vídeo/video

El tema de este artículo es la acentuación del término vídeo o video, tanto gráfica como prosódica. En primer lugar, veamos qué dice el Diccionario de la lengua española (DRAE) sobre el vocablo:

vídeo.
(Del ingl. video, y este del lat. vidĕo, yo veo).
1. m. Sistema de grabación y reproducción de imágenes, acompañadas o no de sonidos, mediante cinta magnética.

2. m. Grabación hecha en vídeo.

3. m. Aparato que graba y reproduce mediante cintas magnéticas imágenes y sonidos procedentes de la televisión o de otro aparato de vídeo.

En toda España —y parece ser que también en unas pocas regiones de Hispanoamérica—, esa palabra se considera esdrújula, por lo que se pronuncia [bídeo] y se escribe con tilde, vídeo. Sin embargo, en prácticamente todas las regiones de Hispanoamérica se la trata como llana, por lo que la pronuncian [bidéo] y no la tildan. En el Diccionario panhispánico de dudas (DPD) se dice lo siguiente:

«Procedente del inglés video, se ha adaptado al español con dos acentuaciones, ambas válidas: la forma esdrújula vídeo [bídeo], que conserva la acentuación etimológica, es la única usada en España; en América, en cambio, se usa mayoritariamente la forma llana video [bidéo]. Cuando esta voz se emplea como elemento prefijo en la formación de compuestos, es átona y, por tanto, debe escribirse sin tilde: videoconferencia, videoclub, videojuego».

En el proceso de adaptación de un término extranjero a otra lengua, un vocablo puede sufrir cambios de grafemas (letras), de acentuación (gráfica o prosódica, o ambas) o incluso resultar en la posibilidad de dos opciones, ya sean de género (en inglés, las palabras no tienen) o de acentuación. Actualmente existen varios casos de ambigüedad de género o de acentuación en el español, sobre todo entre regiones, más o menos válidas o aceptables; en el caso concreto de video, en inglés —su origen más inmediato— suele pronunciarse como esdrújula (los anglohablantes no tienen normas claras de acentuación prosódica, ni siquiera usan tildes, pero atribuyen el énfasis por imitación o tradición, que suele ser la acentuación etimológica), y en latín (vidĕo) se pronunciaba, al parecer (no sé mucho latín), también como esdrújula. La pregunta es: ¿de dónde surgió la forma llana?

En cualquier caso, lo más importante es que los que la emplean como esdrújula escriban tilde en la i siempre que no se haya convertido en prefijo (caso en el que debe, además, escribirse unida, sin espacio ni guion), ya que el hecho de que haya dos acentuaciones admitidas no es excusa, criterio ni razón para no escribir la tilde cuando se pronuncia como esdrújula. Lamentablemente, en el artículo sobre vídeo/video del DPD no se menciona, pero en otros casos de acentuación doble sí —aparte de en otros textos normativos más generales—, como es el caso de período/periodo:

«[…] La preferencia de una u otra en la escritura debe adecuarse a la pronunciación: quien diga [período] debe escribir período, y quien diga [periódo] debe escribir periodo».

Esa norma se aplica y debe cumplirse en todos los casos de acentuación doble —si ambas formas están aceptadas—; es de sentido común.

Sin embargo, el caso de vídeo es mucho más inequívoco y claro. A diferencia de periodo/período, que los hablantes suelen usar indistintamente (quizá teniendo en cuenta únicamente el significado de la palabra en cada caso), los hablantes que dicen vídeo lo hacen siempre así, como esdrújula, y por consiguiente deben siempre escribir la palabra con tilde; y lo mismo ocurre con la opción contraria.

Véase también
Acentuación

Última edición: 16 de noviembre de 2014.

aun/aún

El adverbio aun o aún tiene significados y usos totalmente diferentes según el contexto, lo que se representa mediante tilde diacrítica; por consiguiente, además de tener diferentes significados, una forma es tónica y la otra átona. Por ello no deben confundirse ambas formas, algo que ocurre con demasiada frecuencia; por diversas razones, se usa la forma tildada cuando es incoherente hacerlo, o también al contrario cuando se prescine arbitrariamente de la tilde.

Primero unos ejemplos, que pueden ayudar mucho:

Los gatos pueden vernos aun en la oscuridad. = Los gatos pueden vernos incluso/hasta en la oscuridad.

Los gatos pueden vernos aún en la oscuridad. = Los gatos pueden vernos todavía (temporalidad) en la oscuridad (porque seguimos estando en ella y siguen mirándonos).

Dicen que va a llover; aun así, he decidido ir. = Aunque va a llover, he decidido ir igualmente; Iré incluso lloviendo.

¿La obra está aún así? Aun así, creía que estaría menos avanzada. = ¿La obra está todavía (temporalidad) así de atrasada? Incluso así, creía que estaría menos avanzada.

No se sabe si el archivo es seguro. ¿Aun así deseas descargarlo? = Incluso sin saber si el archivo es seguro ¿quieres descargarlo?

No se sabe si el archivo es seguro. ¿Aún deseas descargarlo? = Querías descargar el archivo, pero ahora sabes que podría no ser seguro; ¿todavía (temporalidad) sigues queriendo descargarlo?

Con tilde, aún significa ‘todavía’ (temporalidad o ponderación), y aun, sin tilde, significa ‘aunque’, ‘incluso’, ‘hasta’, ‘ni siquiera’

Así, como puede observarse, la expresión aún así, por ejemplo, es de uso prácticamente nulo por su rebuscado y escaso significado, por lo que podemos garantizar que prácticamente todas sus apariciones son erróneas, por lo que lo correcto suele ser aun así.

Emplear debidamente cualquiera de las secuencias o expresiones que he mencionado anteriormente es tan simple como saber discernir entre todavía (indica únicamente temporalidad o ponderación) y aun (aunque, incluso, hasta, ni siquiera).

Véase también
Diccionario de la lengua española (DRAE), aun
Diccionario panhispánico de dudas (DPD), la tilde (punto 3.2.4. aún/aun)

Última edición: 11 de noviembre de 2014.