Por qué no debemos abusar de selfie

Autofoto chica

Últimamente parece estar de moda el extranjerismo inglés selfie, también selfy, para referirse a las fotos hechas a uno mismo, especialmente debido al extenso uso de teléfonos móviles inteligentes —y otros dispositivos digitales— que lleva ocurriendo desde hace algunos años. Pero ¿es necesario referirse a esta acción en otra lengua?

En primer lugar, debemos saber que selfie/selfy es acortamiento de la expresión inglesa self-portrait, que significa literalmente ‘autorretrato’. También sería igualmente legítimo el equivalente autofotografía, o su acortamiento autofoto, para abreviar. Como vemos, hay varias expresiones perfectamente equivalentes en el español, por lo que el uso de un término foráneo es del todo innecesario.

Aunque muchos usen selfi/selfy —o ya incluso su intento de adaptación al español, selfi— por pereza de pensar que puede haber vocablos en español que describen lo mismo, o simple y habitualmente por la fuerte presión social de querer parecer en sintonía con las últimas tendencias (lo que hasta cierto punto es comprensible), esta es una expresión extranjera que debería evitarse en la medida de lo posible. En español es preferible decir autofoto, palabra mucho más coherente, natural y propia —e igualmente breve y fácil de pronunciar— que su equivalente inglés, o también autofotografía o autorretrato si se prefieren en ciertos casos.

Además, los términos autofoto(grafía) o autorretrato son especialmente aconsejables para referirse a fotos tomadas con más atención y cuidado, y cámaras de fotos de mejor calidad que cualquier teléfono inteligente, cámara digital compacta…

Si a pesar de todo ello sigue prefiriéndose, por alguna razón, emplear el término inglés, debe al menos escribirse siempre en cursiva, o entrecomillado si esto no es posible, al igual que el resto de extranjerismos crudos (no adaptados al español).

Por otro lado, no hay límite en el número de autofotos que uno puede hacerse… Pero sin pasarse.

Ejemplo de autofoto.

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Cómo se pronuncia app, y qué significa

Actualmente, oímos y leemos cada vez más la expresión app en variedad de ocasiones.

Pero ¿sabemos de dónde procede, qué significa realmente y cuál es su pronunciación correcta, así como su escritura adecuada en español?

Para empezar, app es un acortamiento (no abreviatura, sigla ni diminutivo) de la palabra inglesa application (‘aplicación’).

Una aplicación generalmente es un programa como otro cualquiera, pero en principio se refiere más concretamente a aquellos simples (o menos complejos) que usan siempre interfaz gráfica y tienen una función muy específica, y eran típicos de sistemas como teléfonos inteligentes, tabletas… Sin embargo, la diferencia entre programa y aplicación no ha estado nunca demasiado definida, y cada vez se diluye más porque sistemas operativos de ordenadores de sobremesa ya no se distinguen apenas de aquellos que usan los dispositivos más pequeños.

En español deberíamos decir y escribir la palabra completa y correcta, aplicación; pero, si por alguna razón insistimos en copiar las costumbres (o vicios…) de los anglohablantes, simplemente podríamos escribir ap, con una sola p como correspondería naturalmente a nuestra lengua. ¡Pero solo debemos usar acortamientos cuando sea informalmente, por supuesto!

Por último y más importante si cabe, sea app o ap, esta expresión se lee tal como se escribe (ap, no *a-pe-pe), como palabra que es, y no deletreando, ya que no son siglas. Así pues, deletrear app cuando se usa de manera normal es incorrecto. Cabe destacar, además, que se escribe en minúsculas, no enteramente en mayúsculas como se hace con las siglas.

Véase también
En inglés tablet, en español tableta
Abreviación y símbolos
Extranjerismos: lista de equivalentes en español

¿Especie o especia?

Especias

Variedad de especias, con a.

Las palabras especie y especia, a pesar de diferenciarse solo por una letra, tienen significados completamente distintos.

A pesar de ello y quizá por su cercana similitud, algunos hablantes confunden ambos términos.

Para solucionar esta confusión, veamos en primer lugar cómo se define cada una en el Diccionario:

especie
1. f. Conjunto de elementos semejantes entre sí por tener uno o varios caracteres comunes.
7. f. Bot. y Zool. Cada uno de los grupos en que se dividen los géneros y que se componen de individuos que, además de los caracteres genéricos, tienen en común otros caracteres por los cuales se asemejan entre sí y se distinguen de los de las demás especies. La especie se subdivide a veces en variedades o razas.

especia
1. f. Sustancia vegetal aromática que sirve de condimento; p. ej., el clavo, la pimienta, el azafrán, etc.

Etimológicamente, el vocablo original en latín para ambas es species, como señala el Diccionario; suponemos que de este hecho procede el parecido entre ambos en el español actual. Pero cabe destacar que en ningún caso son sinónimos ni intercambiables, por lo que especie sigue siendo un término que denota elementos semejantes entre sí (como los tipos de seres vivos), mientras que especia ser refiere únicamente a una planta aromática que es comestible.

Se hace además mención de este tema en el Diccionario panhispánico de dudas en línea.

Véase también
Confusión de términos (vocabulario)
Formas correctas e incorrectas (vulgarismos)

Por qué no debemos decir váter

El curioso y estrambótico término váter es lamentablemente frecuente en el habla cotidiana. Se emplea como sinónimo de inodoro o cuarto de baño indistintamente y proviene de la expresión inglesa water closet (literalmente ‘armario del agua’), de la que se extrae solo el primer vocablo, water (‘agua’) y en algún momento de la historia se hizo un intento de adaptación, aunque incorrecto.

A pesar de que su empleo abunda en registros coloquiales, su uso debería evitarse completamente porque esta adaptación fue, por alguna razón, llevada a cabo de manera totalmente inadecuada.

En inglés, la letra w siempre se pronuncia como u, por lo que la adaptación debería ser wáter (como se estila en algunas regiones de América). ¿De dónde viene que la w se convirtiera en v, pues? Porque en alemán, la w se pronuncia como la b o v, y todo parece indicar que la adaptación de water (closet) se efectuó en una época en la que los hablantes de España tenían más contacto o estaban más familiarizados con el alemán que con el inglés, y por consiguiente esta expresión, totalmente inglesa, se adaptó indebidamente al estilo alemán.

Además, tenemos otros términos, mucho más legítimos y naturales de la lengua española, para referirnos a la taza o al propio cuarto de baño: inodoro, retrete, escusado (no *excusado), servicio, lavabo, baño, cuarto de baño, aseo

Recapitulando, hay tres razones poderosas por las que deberíamos olvidar ya esta palabra:

1. Está mal adaptada y por consiguiente se escribe y pronuncia incorrectamente.

2. Es un extranjerismo innecesario.

3. La expresión completa tiene un significado, mientras que water solamente significa ‘agua’. ¡Carece de mucho sentido decir «Un momento, voy al wáter», que realmente significaría «Un momento, voy al agua»!

Y si a pesar de todos estos argumentos nos empecinamos en seguir haciendo uso de esta inadecuada expresión, al menos deberíamos emplearla como es debido, con su grafía correcta, que sería wáter, pronunciada [uáter].

Véase también
Extranjerismos: lista de equivalentes en español
Váter en el Diccionario panhispánico de dudas en línea

Consideraciones y escritura de símbolos como kB, MB, GB, kb, Mb, Gb

¿Nunca te has preguntado a qué se debe la diferencia al ver que las cifras que dicen los fabricantes de equipo digital y las que muestran la mayoría de programas —como los propios sistemas operativos— no son las mismas? Por ejemplo, si compras un disco duro de 500 GB (gigabytes) y lo conectas a tu equipo, ¡tu sistema operativo indica que solo tiene unos 465 GB!

En realidad la capacidad no es menor de lo prometido; lo que ocurre es que tanto empresas de hardware como autores de software tienen sus costumbres e ideas y ninguno de ellos parece informarse mejor, rectificar y mejorar su manera de hacer las cosas. Pero ¿quién tiene razón, o quién está menos equivocado?

Prefijos decimales y binarios

El mayor problema de este tema de los símbolos informáticos como kb, kB, Mb, MB, Gb, GB, kb/s, Mb/s, KiB, MiB, GiB… es que la mayoría de personas, muchos informáticos profesionales incluidos, no conocen de manera suficiente las unidades de medida de datos digitales, o los símbolos en general, y muy poco hace falta entonces para que se cree una caótica confusión de expresiones que está durando ya más de tres décadas.

k = kilo- = 1 000
M = mega- = 1 000 000
G = giga- = 1 000 000 000

Resulta que para los datos técnicos de hardware suele emplearse el sistema decimal, y no el binario, y por tanto se usan estos prefijos decimales; mientras que la mayoría de programas, que usan el sistema binario, también usan estos prefijos y los tratan como si fueran binarios, cuando en realidad no lo son. Es decir, los prefijos kilo-, mega-, giga-, tera-… son decimales.

En principio puede llegar a creerse (en ámbitos puramente informáticos) que 1 GB son 1 024 MB (megabytes) y no 1 000; o 1 MB son 1 024 kB (kilobytes) y no 1 000… Pero la realidad es que 1 GB son exactamente 1 000 MB, y 1 MB son 1 000 kB, según los auténticos significados de estos prefijos.

k = kilo- = 1 000

Hace ya unas décadas se acostumbraba a expresar la capacidad de cualquier dispositivo informático en K, y más recientemente en KB (ambos supuestamente simbolizando kilobyte), como símbolos adaptados a las nuevas tecnologías que empezaban ya a popularizarse. El problema es que K (mayúscula) en realidad significa ‘kelvin’, y no kilo-, que es siempre k (minúscula), y ni K ni KB están oficialmente aceptados por ninguna organización o convención como sinónimos de kilobyte. La única manera estándar de escribir kilobyte en forma de símbolo es kB; a pesar de todo esto, todavía hoy muchas personas confunden la K y la k y los símbolos pierden efectividad y significado al ser intercambiados constantemente.

Es por eso que la International Electrotechnical Commission intentó acabar allá por 1998 con la enorme confusión creando prefijos binarios:

kibi- = Ki
mebi- = Mi
gibi- = Gi
tebi- = Ti

Pero por lo visto, los kibibytes (KiB), los mebibytes (MiB), los gibibytes (GiB) y demás unidades binarias por alguna razón no han acabado de ser muy populares, lamentablemente. Así que actualmente los fabricantes de hardware suelen emplear prefijos decimales como decimales, y muchos creadores de software siguen utilizando, por alguna razón, prefijos decimales como binarios, perpetuando la consiguiente confusión entre el público.

¿Cuándo es k y cuándo K?

Según las normas y convenciones internacional y oficialmente aceptadas kilobyte se escribe con k minúscula porque es el símbolo del prefijo kilo-, por lo que debe escribirse kB, nunca *KB (que sería algo así como ¿kelvin byte?…). Ocurre lo mismo con kb (kilobit) y con todo el resto de usos del prefijo kilo-, como en km (kilómetro; no *Km), kHz (kilohercio; no *KHz), etcétera.

Hemos visto que k (kilo-) es un prefijo decimal que equivale a 1 000 unidades. Por ello, hay quienes quieren insisten en establecer K (mayúscula) como su versión binaria. Pero esto no sería en absoluto conveniente.

No se acepta K (mayúscula) como prefijo binario porque ya existen oficialmente los prefijos binarios, como se ha mencionado anteriormente desde 1998, para expresar cada cantidad con sus unidades concretas y correspondientes, que al tener más diferencias gráficas con los prefijos decimales evitarían mucho mejor cualquier mera confusión. La existencia de k y K hace muy frecuente la confusión entre ambos símbolos por su similitud gráfica, y si se aceptara K como prefijo binario la situación sería mucho más caótica si cabe. ¿Y qué pasaría con M (mega-), G (giga-)…? ¿Deberíamos tener dos formas muy parecidas también de cada uno, cambiando solo de mayúsculas a minúsculas, por ejemplo? Eso sería absurdo.

Por consiguiente, es mucho más recomendable usar los prefijos decimales como prefijos decimales, y los prefijos binarios ya asignados oficialmente como prefijos binarios.

Cabe destacar que k, al igual que el resto de símbolos que representan prefijos, no deben escribirse individualmente, sin otro elemento al que unirse: por ejemplo, 60 kg, no *60 k.

La diferencia entre b y B

Algo relativamente similar ocurre con los símbolos de bit (b) y byte (B), que lamentablemente se confunden e intercambian más de lo recomendable, con la consiguiente incertidumbre que puede llegar a generarse y los posibles errores que pueden cometerse. Esta confusión es mucho peor si cabe que todo lo comentado anteriormente, y a pesar de ser un tema mucho menos complejo, todavía no está libre de problemas. La diferencia entre ellos es bien clara: un byte son ocho bits.

b = bit
B = byte = 8 b

Habitualmente los bits se usan para expresar velocidad (por ejemplo, 100 Mb/s), mientras que los bytes se emplean para indicar capacidad de almacenamiento (por ejemplo, 500 GB).

Recordemos también que el por de, por ejemplo, megabit por segundo, se expresa con una barra (/), no con p, ya que este símbolo pertenece en realidad al prefijo pico– (0,000 000 000 001). Representar el por con p es por consiguiente incorrecto porque no es símbolo, pero tampoco abreviación, y recordemos igualmente que los símbolos solo pueden unirse con otros símbolos, y por tanto es incorrecto mezclar símbolos y otros elementos en la misma expresión.

En conclusión, opino que todos deberíamos acostumbrarnos a usar las formas binarias más a menudo, cuando sea adecuado. Pero lo más importante de todo es tener como mínimo el conocimiento necesario para no cometer errores. Eso sería lo más coherente y conveniente.

Saludos cibernéticos.

Véase también
Abreviaturas, siglas, acrónimos y símbolos: lista y consideraciones vitales
Abreviaturas, siglas, acrónimos y símbolos

Última edición: 15 de octubre de 2015.

Motor de reacción, olla de presión…

La preposición que se emplea normalmente en español para introducir el complemento que expresa el modo o medio por el que funciona un determinado objeto es de: estufa de gas, cocina de leña, barco de vela.

En España está muy extendida la sustitución de de por a en algunos casos, como en olla a presión (mejor: olla de presión), avión a reacción (mejor: avión de reacción)…

El uso de a en estos casos es un galicismo que debe evitarse. Se recomienda mantener, por coherencia lingüística, el uso tradicional con de, vigente además en la mayoría de los países americanos.

No obstante, sí es normal el uso de la preposición a para introducir complementos verbales que indican el modo de ejecutar la acción o el medio empleado para ello: llamar a gritos, moler a palos, bordar a mano; así como para introducir el complemento de sustantivos derivados de verbos de acción: pintura al óleo, grabado al agua fuerte.

Diccionario panhispánico de dudas

Véase también
Formas correctas e incorrectas (vulgarismos)
Un galicismo frecuente